Las po­si­bles fu­siones y la vuelta al di­vi­dendo pla­nearán sobre las pre­sen­ta­ciones

La banca adelanta un tercer trimestre con más actividad pero con más provisiones

El re­punte de la mo­ro­sidad no se prevé hasta 2021 cuando venzan mo­ra­to­rias y avales

Resultados bancarios.
Resultados bancarios.

En vís­peras de que se inicie la ronda de pre­sen­ta­ciones del tercer tri­mes­tre, los má­ximos res­pon­sa­bles de la banca es­pañola ra­ti­fican una mayor ac­ti­vidad co­mer­cial con par­ti­cu­lares y una es­ta­bi­li­za­ción en la de­manda de em­pre­sas. Sin em­bargo, esta me­jora del ne­gocio poco se re­fle­jará en el re­sul­tado fi­nal, ya que las pro­vi­siones aún au­men­tarán más ante la in­cer­ti­dumbre y la mo­ro­sidad que se ave­cina en 2021. Las fu­siones y el pago de di­vi­dendos tam­bién será un tema re­cu­rrente en los pró­ximos días.

Los principales bancos españoles se agarran a una mejora comprobada de su negocio en el tercer trimestre de este ejercicio, aunque la mayor operativa con particulares y una menor demanda de las necesidades de financiación por parte de las empresas no será suficiente para poder mostrar una cuenta de resultados positiva.

Algunos consejeros delegados del sector, como Gonzalo Gortázar (CaixaBank), Jaime Guardiola (Sabadell) o José Sevilla (Bankia) apuntan a una cierta normalización de sus principales líneas de negocio entre junio y septiembre, aunque los bajos tipos de interés aún pesan sobre su cascada de resultados en el acumulado del año.

A todo ello se suman las millonarias provisiones que, la totalidad del sector, han realizado a lo largo de este ejercicio ante la agudización de la pandemia y ante la morosidad que se podrá avecinar en los primeros meses de 2021, cuando se acaben las moratorias y los avales en su financiación a empresas y particulares.

Gortázar y Guardiola han coincidido en calificar al 2020 como "el año pico en provisiones" y que el próximo ejercicio sea cuando se detecte el repunte de la morosidad, que no se puede cuantificar por el momento ya que la pandemia sanitaria no se ha logrado atajar ni en España ni en otros países de nuestro entorno.

Estas apreciaciones se han producido durante la primera sesión del XI encuentro financiero organizado por KPMG y el diario Expansión, inaugurado por el vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE). Luis de Guindos ha advertido que los estímulos fiscales, como las moratorias y las líneas ICO, deben retirarse "de forma gradual" para evitar peores consecuencias económicas y que no afectan al sector financiero.

Temas recurrentes

La inminente ronda de presentaciones de los resultados trimestrales de los bancos volverán a estar marcados por las potenciales fusiones en el sector, tras la anunciada por CaixaBank y Bankia, y la reivindicación del sector para poder volver al pago de los dividendos tras la limitación fijada por el Banco Central Europeo.

Precisamente, el vicepresidente del BCE parece que ha rebajado su dosis sobre la recomendación de más fusiones para reducir costes, ya que "la consolidación es un instrumento, no una finalidad en sí misma".

Luis de Guindos también ha recordado que la baja rentabilidad del sector bancario impide recurrir a financiarse a los mercados, algo que también se complica con la limitación de que los bancos no distribuyan por el momento dividendos. Una decisión que se revisará a finales de este año o a primeros de 2021.

Los consejeros delegados de los principales bancos españoles confían en que se pueda volver al reparto de dividendos, aunque las incertidumbres sean aún muchas sobre la evolución de la economía y de su propio negocio.

Postura muy distintas muestran ante la necesidad de más fusiones. El consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, no se muestra preocupado por la fusión entre CaixaBank y Bankia, ya que su cuota de mercado en España ronda el 20%, lo que confiere al grupo que preside Ana Botín una posición significativa.

El consejero delegado del Sabadell, Jaime Guardiola, ha reiterado que su banco se centra en su proyecto de crecimiento orgánico y confía en mantener su independencia con un mayor esfuerzo en la reducción de costes, tal y como ya avanzó en la presentación de los resultados del primer semestre con un mayor cierre de sucursales.

El numero dos del BBVA, Onur Genç, también mantiene su apuesta por el crecimiento orgánico, aunque reconoce que valorarán las oportunidades que se presenten siempre y cuando generen valor para los accionistas de su grupo.

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