ANÁLISIS

Hidalgo man­tiene re­la­ciones muy fluidas con el mi­nistro de Transportes, Ábalos

IAG reduce a la mitad el valor de Air Europa pero incluye pasivo

El res­cate por la SEPI de la ae­ro­línea pri­vada pende de un hilo por la pan­demia

IAG, Iberia y BA
IAG, Iberia y BA

El Gobierno de Pedro Sánchez está de­ci­dido a hacer todo lo po­sible para salvar a la em­presa ae­ro­náu­tica es­pañola Air Europa que cuenta con más de 4.000 em­pleados di­rec­tos. El prin­cipal va­ledor del pro­yecto de res­cate es el mi­nistro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, que man­tiene una re­la­ción muy fluida con el pre­si­dente del grupo, Juan José Hidalgo. Pero el prin­cipal es­collo para poder sol­ventar las crisis de Air Europa de­pen­derá de cuanto dure la crisis sa­ni­taria y eco­nó­mica que atra­viesa España y los países donde opera.

El organismo encargado de formalizar este apoyo y de gestionar el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas estratégicas es la Sociedad Estatal de Participaciones Estatales, SEPI, dependiente del Ministerio de Hacienda que dirige María Jesús Montero.

El plan de rescate y viabilidad de Air Europa está sobre la mesa. Si el grupo de Hidalgo necesitara también otra ayuda de 450 millones el próximo año, IAG muy previsiblemente desistiría de la compra, que tenía pactada por mil millones de euros antes de la crisis. Ahora ya las cifras no son las mismas.

Las proyecciones realizadas por el grupo que cuenta con British Airways e Iberia como principales compañías aéreas, calculan que una mayor parte del potencial viajero de Air Europa optaría por elegir Iberia de forma natural y se ahorraría el desembolso que tiene que hacer para garantizarse su control.

Por otra parte, las modificaciones que ha habido que introducir a los más modernos aviones de Boeing ya no ofrecen la gran ventaja que suponían los aviones 787 de Boeing en manos del grupo de Hidalgo.

Air Europa constituye la división aeronáutica del grupo empresarial que preside Juan José Hidalgo, que emplea a unas 26.000 personas en su conjunto si a Air Europa se le añade el grupo de Handling Groundforce y las divisiones de hostelería y agencias de viajes agrupadas en Globalia.

Salvar el máximo de estos puestos de trabajo de un sector estratégico es el objetivo principal de la operación. Pero si se prolongara la pandemia más allá de la primavera del próximo año, y obligara a registrar otros 500 millones de euros de pérdidas en el grupo, el rescate estaría en riesgo.

IAG, que anunció en noviembre del año pasado que iba a comprar por 1.000 millones de euros Air Europa, valora el grupo aproximadamente en la mitad. El consejero delegado de IAG, Luis Gallego, anticipó el pasado 31 de julio que tendrían que renegociar las condiciones del preacuerdo. Expertos del sector que han trabajado tanto con Globalia como con Iberia para el diseño del futuro empresarial de ambos grupos precisan a Capitalmadrid.com que la valoración que realizan en la actualidad de Air Europa los ejecutivos de IAG está en el entorno de los 500 millones de euros.

Apoyo similar del Gobierno

Es una cifra muy próxima a la que maneja el Gobierno de Pedro Sánchez para aportar como ayuda para garantizar la viabilidad de Air Europa, que como anticipó este periódico está en el entorno de los 450 millones de euros. Pero para que lo apruebe el Gobierno se necesitaría antes el visto bueno de las dos consultoras contratadas por la SEPI.

Por una parte, Price Waterhouse and Coopers, que es la encargada de garantizar la viabilidad del proyecto industrial presentado por Hidalgo y, por otra, el bufete de Cuatrecasas que deberá garantizar que no existe incompatibilidad legal para aportar las ayudas que estima el Gobierno.

El proceso es complejo. Tras el visto bueno del Ejecutivo de Pedro Sánchez también sería necesaria una posterior autorización de Bruselas. Aunque la Comisión Europea ha ampliado hasta septiembre del año que viene la fecha de plazo límite para conceder ayudas de Estado a empresas estratégicas, esto no evita la preceptiva aprobación del Ejecutivo comunitario. Cuando las ayudas públicas superen los 250 millones de euros, como sería el caso de Air Europa, Bruselas tendría que dar el visto bueno.

Aunque la manga ancha temporal de Bruselas puede facilitar el camino para que la aerolínea española reciba las ayudas del Gobierno, el anuncio de la empresa de la competencia Rynair de que recurrirá esas ayudas se suma a las dificultades que está encontrando el grupo.

España tiene que justificar en su informe a Bruselas que las fórmulas diseñadas para conceder dinero público son las que menos distorsionan la competencia. Desde el Ministerio de Transportes no se advierte mayor inconveniente en este procedimiento pues la ayuda no es a fondo perdido, sino un crédito que deberá devolver el grupo que preside Hidalgo, o quien lo compre, en tiempo y forma. Además, ya han recibido ayudas muy superiores otros grupos aéreos como Lufthansa o Air France-KLM.

Los 450 millones calculados por el ejecutivo deberían ser suficientes para garantizar la viabilidad del grupo aéreo del conglomerado de Juan José Hidalgo durante un año. Las últimas estimaciones de previsión de pérdidas realizadas por personas implicadas en las conversaciones calculan que el grupo podría tener que registrar un quebranto anual próximo a los 600 millones de euros, de los que algo más de 350 habría que contabilizar en las cuentas de Air Europa.

Los 250 millones de euros restantes deberían anotarse en la contabilidad del resto de divisiones del grupo. La previsión de estos resultados también está afectando a las negociaciones que el grupo hotelero mantiene con el grupo Barceló.

Globalia y Barceló emitieron un comunicado en la última semana de noviembre del año pasado en el que anunciaban que habían acordado la fusión de sus divisiones de viajes para crear un gigante turístico de España y líder del sector. Cada uno de los dos grupos tendría el 50% de la nueva compañía fusionada, que integraba marcas como Halcón Viajes, Travelplan y Ávoris.

Que el virus desaparezca

Con todos estos condicionantes, la esperanza se centra ahora en la eficacia que puedan tener las vacunas y los tratamientos que permitan la vuelta a la normalidad. La IATA ha estimado que la recuperación de los niveles de tráfico de pasajeros a los flujos anteriores a la pandemia no llegará hasta el 2024, por lo que hasta entonces solo las aerolíneas con mayor fortaleza financiera podrían resistir.

Sin embargo, ha generado una gran esperanza el anuncio de la farmacéutica Pfizer de que pedirá a la Administración americana que le autorice su comercialización con carácter de urgencia si finaliza este mes sin anomalías la tercera fase de pruebas de su vacuna. Para los accionistas del Grupo Globalia y para los miles de empleados lo mejor es que Hidalgo pueda dar salida a su grupo. El tiempo, mientras persista la Covid-19 y sin vacuna, juega en su contra y en el de sus miles de empleados y familiares.

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