El agra­va­miento de su si­tua­ción fuerza el apoyo al margen de su in­cierta venta a Iberia

La SEPI amplía hasta 450 millones la ayuda prevista para salvar Air Europa

La ae­ro­línea de Hidalgo no re­ci­birá las ayudas hasta la se­gunda se­mana de no­viembre

Juan José Hidalgo, presidente de Globalia-Air Europa
Juan José Hidalgo, presidente de Globalia-Air Europa

El Gobierno confía en la via­bi­lidad de Air Europa. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) ha va­lo­rado po­si­ti­va­mente el plan de via­bi­lidad pre­sen­tado por la com­pañía aérea para poder re­cibir ayudas del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas es­tra­té­gicas do­tado con 10.000 mi­llones de eu­ros. El or­ga­nismo es­tatal con­templa además la po­si­bi­lidad de au­mentar la ayuda en 50 mi­llones de euros más sobre los 400 mi­llones so­li­ci­tados en el plan de via­bi­lidad de la ae­ro­línea de Juan José Hidalgo.

Así lo aconsejan el agravamiento de la situación económica de la compañía y el empeoramiento de las previsiones de evolución del tráfico aéreo del que ha alertado la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA). Sin olvidarnos de las últimas decisiones de los gobiernos europeos de restringir la movilidad ciudadana como medida de prevención para contener la expansión de la pandemia de la Covid-19. Expertos del sector dan por hecho que la compañía que opera a pérdidas deberá incrementar su previsión de quebranto, como están haciendo otras aerolíneas del sector.

Aunque Air Europa es la única compañía aérea española hasta el momento que ha solicitado ayuda al fondo aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez, la SEPI contempla la posibilidad de que lo hagan otras del sector aéreo, siempre que tengan su sede social en España. Sobre Iberia, la Comisión Europea todavía no ha despejado si será considerado una sociedad comunitaria o británica dado el complejo entramado accionarial que deja sin definir quien ejerce el control último del consejo.

Ayudas avaladas por la UE

Las ayudas se pueden conceder gracias a que la Comisión Europea ha eliminado temporalmente la normativa que prohíbe ayudas de Estado a sus empresas. El Ejecutivo ha diseñado el Fondo de Apoyo que gestiona la SEPI a semejanza de lo que ha hecho el resto de países comunitarios para que no quiebren sus empresas estratégicas, cuyo futuro no es prometedor.

La persistencia de la crisis ha obligado al Ejecutivo comunitario a prorrogar la exención de la norma que regula estas ayudas de Estado por lo que se podrán seguir concediendo, como mínimo, hasta el 30 de septiembre del próximo año. Pero pese a las facilidades de la Comisión y la buena disposición del Gobierno, las ayudas tienen que cumplir una serie de requisitos, el principal de ellos, que las ayudas se entreguen a empresas que son viables.

Pese a la urgencia de la situación, aunque inicialmente la SEPI da por hecha la viabilidad de Air Europa si se introducen una serie de medidas, ha encargado la valoración del proyecto a dos consultores externos, el bufete de abogados Cuatrecasas y la consultora Price Waterhouse and Cooper (PWC). La Sociedad Estatal de Participaciones tras analizar los informes respectivos, si da el visto bueno lo enviará al Consejo de Ministros que debería aprobarlo en su reunión del 10 de noviembre.

Cuatrecasas se encargará del asesoramiento legal. Price Waterhouse, que ha sido durante años la consultora externa del Grupo Globalia y preparó el informe forensic para alcanzar un acuerdo extrajudicial con Hacienda por el caso de los billetes de residentes en las islas, analizará la viabilidad industrial y financiera de Air Europa. Esta sociedad da trabajo a más de 4.000 personas. En este proyecto de viabilidad no está incluida Groundforce, la sección de Handling que da trabajo a otras 4.000 personas más. Tampoco está el Grupo Globalia que podría llegar a dar trabajo directo e indirecto en el entorno de otras 14.000 personas.

Fuentes conocedoras de las negociaciones consideran que la SEPI, que ha valorado positivamente el proyecto de Air Europa y ante la urgencia de la situación por las pérdidas acumuladas en lo que va de año, podría dar el visto bueno definitivo a finales de este mismo mes. Con posterioridad debe ser analizado por la Comisión Delegada del Gobierno de Asuntos Económicos y finalmente por el pleno del Ejecutivo.

Proceso muy complejo

La complejidad del proceso para otorgar las ayudas, pese a la urgencia de recibir apoyo que han expresado los máximos ejecutivos de Air Europa, se debe a que la concesión de la ayuda del Fondo de Apoyo está supeditada a que la compañía hubiera sido solvente hasta antes de la pandemia y a la presentación de un plan de viabilidad que garantice la devolución de la ayuda facilitada.

Esta condición de la viabilidad futura debe cumplirse aún a sabiendas de que la ayuda se va a conceder cuando los accionistas de Air Europa están pendientes de la compra por el holding IAG, anunciada en noviembre de 2019 por 1.000 millones de euros, condiciones que el consejero delegado de IAG, Luis Gallego, anticipó que tendrían que renegociar.

Según Gallego carece de sentido mantener las condiciones iniciales por lo que ambas compañías tendrán que negociar unas condiciones distintas que se ajusten a la nueva realidad. Aun asumiendo los cambios, IAG sigue muy interesada en Air Europa para no perder una cuota del importante mercado de Iberoamérica y no quedar descolgada de los gigantes europeos Lufhansa y Air France-KLM. El presidente de IAG, Antonio Vázquez decía con ocasión de la celebración de la junta de accionistas en Madrid que la operación quedará cerrada a finales de este año o principios del próximo.

Antes de que se cierre ese acuerdo queda por ver como podrán justificar los asesores externos y la propia SEPI la viabilidad de la compañía. Air Europa, aunque no lo ha hecho oficial, se estima que baraja una previsión de pérdidas para todo el ejercicio de unos 500 millones de euros. Sin una inyección de capital entraría en causa de disolución según la Ley de Sociedades Mercantiles, dado que su patrimonio de 90 millones de euros no podría cubrir las mismas.

El fondo de rescate aprobado por el Consejo de Ministros del pasado 21 de julio tiene el objetivo de apoyar la solvencia de las empresas que lo soliciten mediante la compra de acciones, de deuda o a través de cualquier otro instrumento convertible en capital. Esta última opción está considerada como último recurso.

Habrá que esperar las recomendaciones de los equipos de PWC y del bufete de Cuatrecasas. La disposición de la SEPI, por el mandato constitutivo del Fondo de Rescate, es lograr la viabilidad futura del grupo que considera inicialmente factible. Pero en esta ocasión importa más que nunca la solución a todo un grupo de trabajadores, no a los intereses de unas pocas personas, aunque fueran los de quienes crearon Air Europa.

Artículos relacionados