BOLSA

Unicaja y Liberbank, obligados a entenderse

Los con­sejos de ambas en­ti­dades ya han en­car­gado la labor téc­nica a ase­sores ex­ternos

Las di­fí­ciles con­di­ciones ac­tuales del mer­cado bur­sátil han obli­gado a Unicaja y Liberbank a dejar a un lado sus di­fe­ren­cias para re­tomar las con­ver­sa­ciones de fu­sión rotas en 2019. Las pre­siones del Banco Central Europeo y del Banco de España y la ne­ce­sidad de no que­darse atrás en un sector en pro­ceso de con­cen­tra­ción pa­rece haber abierto los ojos a los di­rec­tivos para buscar un acuerdo de in­te­gra­ción be­ne­fi­cioso para ambas par­tes.

Aunque no sin ciertas reticencias, los consejos de administración acordaron la semana pasada poner en marcha de manera formal las negociaciones con vistas a su fusión. Para ello ya han elegido a sus principales asesores en la operación, un paso clave para avanzar en la creación del quinto banco de España, con unos 100.000 millones de euros en activos.

Unicaja Banco contará con Mediobanca Banca di Credito Finanziario como banco de inversión, mientras que Liberbank vuelve a confiar en Deutsche Bank; además los grupos tendrán el apoyo de sus auditores -PricewaterhouseCoopers y Deloitte- para el estudio de la operación y las debidas diligencias. El bufete de abogados Uría Menéndez dará soporte legal a Unicaja Banco en la negociación de la fusión, mientras que el despacho Ramón y Cajal hará lo propio para Liberbank.

Unicaja Banco tiene su origen en Málaga y aglutina el negocio de la antigua Unicaja más el del grupo Ceiss, formado por la unión de Caja España y Caja Duero, mientras que Liberbank engloba la actividad de Cajastur-Banco CCM, Caja Cantabria y Caja Extremadura. Las dos entidades ya intentaron fusionarse en el pasado. Un intento que acabó en fracaso en mayo de 2019 ante la falta de acuerdo sobre sus valoraciones y el consiguiente reparto accionarial después de cinco meses de negociaciones.

En aquel momento las cifras que se manejaron fueron de una participación cercana al 60% para Unicaja Banco y un 40% para Liberbank en la nueva sociedad creada. Pero no solo hay importantes cantidades de dinero en juego por las valoraciones sino también en el peso en la representación en el nuevo consejo de administración, así como en el futuro reparto de dividendo.

Un tira y afloja, señalan los analistas, en el que alguna de las partes se verá esta vez obligada a ceder. Así se lo exige el mercado. Tras una primera reacción alcista como respuesta a la reanudación de las negociaciones, los inversores han vuelto a castigar a ambas entidades hasta perder casi todo lo ganado. Un serio aviso sobre las posibles consecuencias de volver a caer en los mismos errores de las negociaciones anteriores.

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