La falta de al­ter­na­tivas per­mite va­lo­ra­ciones que en mu­chos casos son cues­tio­na­bles

Los expertos temen una burbuja en las salidas a bolsa de las tecnológicas

Muchas de las em­presas del sector que salen al mer­cado están en pér­didas

applus confirma el fracaso de la OPV
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Hace poco más de un año, la com­pañía es­ta­dou­ni­dense de es­pa­cios de tra­bajo com­par­tidos WeWork can­celó in­de­fi­ni­da­mente la que iba a ser una de las sa­lidas a bolsa es­trella de 2019. La pri­mera ta­sa­ción de casi 50.000 mi­llones de dó­lares puso en marcha una ope­ra­ción que pronto se to­paría con la reali­dad: el mer­cado no asig­naba un valor su­pe­rior a los 20.000 mi­llones a una com­pañía que en 2018 había per­dido cerca de 2.000 mi­llones de dó­la­res.

Una baño de realismo que la compañía no aceptó, como muchas otras que en 2019 decidieron guardar sus planes de empezar a cotizar. Había lista de espera, pero ésta ha empezado a adelgazar en este 2020 del Covid-19 que ha dado un empujón histórico a las empresas tecnológicas. Los inversores las focalizan como las grandes vencedoras del cambio histórico que pone a estas compañías en el centro del crecimiento.

Dicho de otra forma, vuelven las valoraciones en más de un caso estratosféricas que permiten a las empresas de nueva generación saltar a la bolsa. Estados Unidos, que siempre da el pistoletazo de salida a los movimiento globales, ha alumbrado los estrenos de Unity, Palantir y Snowflake. Pero lo mejor está por llegar, porque en cuestión de semanas podrían dar el salto nombres tan conocidos como el grupo de alquiler vacacional Airbnb o el de McAffe.

El primero de ellos ha sorprendido a los expertos después de que se hayan filtrado valoraciones de unos 30.000 millones de dólares. ¿Por qué? No hace mucho, en primavera, las estimaciones no superaban los 18.000 millones. ¿Tiene sentido un cambio de expectativas tan radical? El aumento de valoraciones para todo el sector sólo se puede explicar según los expertos si se tiene en cuenta el cambio de paradigma que ha supuesto el Covid-19.

Consenso por el coronavirus

Hay consenso en que el coronavirus ha dado un empujón extraordinario a las compañías tecnológicas. Hay quien considera que éstas han avanzado en poco más de seis meses todo el camino previsto para el próximo quinquenio. La irrupción del teletrabajo y el cambio de hábitos general que impone la pandemia ha puesto a estas compañías en una posición que hasta marzo era sencillamente impensable. Pero, ¿están justificadas las valoraciones?

"Si y no a la vez. Las tasaciones se han disparado, pero hay que tener en cuenta que apenas hay alternativas. Los tipos de interés negativos en todo el planeta hacen que las tecnológicas apenas tengan competencia en otros activos. Si a eso se une que hay un volumen de liquidez extraordinario en las carteras de los fondos que busca destino, se entiende que las tecnológicas estén viviendo un gran 'revival' en bolsa", señalan en una gran gestora internacional.

El debate sobre si hay o no burbuja está otra vez encima de la mesa de los expertos, que temen que valoraciones muy altas provoquen grandes decepciones posteriores que afecten a la actividad de salidas a bolsa, que más allá del sector tecnológico están de capa caída en los cinco continentes. "Las empresas que han debutado este año están en pérdidas, y creo que hay que reflexionar sobre un fenómeno que en muchos casos va contra el sentido común", señalan fuentes bursátiles.

El tramo final de 2020 y el arranque de 2021 prometen un ritmo frenético de salidas a bolsa. Además de las compañías ya mencionadas, Ant Group (el dueño de Alipay es un gigante asiático que aspira a captar 30.000 millones de dólares y protagonizar la mayor oferta de venta de la historia), Allegro, Ozon o Roblox están ya en la línea de salida. Artillería pesada para un sector de moda que empieza a meter el miedo en el cuerpo a los expertos a golpe de valoraciones sorprendentes.

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