ANÁLISIS

El Gobierno descarga la tarea de la recuperación en Bruselas y en Joe Biden

La Comisión Europea con­di­ciona el ac­ceso al Fondo de Recuperación al cum­pli­miento de sus re­co­men­da­ciones

Comisión Europea.
Comisión Europea.

Mientras el Gobierno ne­gocia el marco de los Presupuestos Generales del Estado para tratar de pre­sen­tarlos la pró­xima se­mana, Pedro Sánchez centra sus es­fuerzos en con­se­guir el visto bueno para la lle­gada de las ayudas de Bruselas. Y confía en el pro­yecto de re­lan­za­miento pre­pa­rado por el equipo del can­di­dato de­mó­crata a la pre­si­den­cia, Joe Biden, que po­dría llegar hasta los 7 bi­llones de dó­la­res. La ad­mi­nis­tra­ción es­pañola cree además en que esta vic­toria po­dría me­jorar las re­la­ciones ins­ti­tu­cio­nales con EEUU, hi­ber­nadas desde la lle­gada al poder de Donald Trump.

Esta lunes, primero, tendrá lugar el Consejo de Asuntos Generales, que preparará los puntos más conflictivos de la agenda de Consejo Europeo. Con posterioridad, los ministros de Trabajo, Asuntos Sociales e Igualdad tratarán de dar el último impulso para hacer efectivos los fondos para el empleo.

Finalmente, jueves y viernes, la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno vuelven a tratar de acelerar la entrega de los recursos aprobados en los planes de recuperación, concentrándose en esta ocasión en los fondos que conlleva la adaptación de la economía al cambio climático.

Por lo que respecta a las cuestiones económicas, la cumbre afrontará también las relaciones con Turquía que atraviesan un momento crítico, el próximo jueves y viernes se va a centrar en el examen de los avances realizados en la consecución del objetivo de la Unión Europea de lograr la neutralidad climática de aquí a 2050 tras la adopción por la Comisión de un plan de objetivos climáticos para 2030.

Ayudas cuantificables

El Gobierno considera de relevancia primordial para España, pues un tercio de los recursos del Plan de Recuperación preparado por el Ejecutivo se va a destinar justamente a este capítulo con el que quiere afrontar la modernización de la economía española y tratar de recuperar la confianza perdida en el ámbito internacional.

También van a analizar los progresos realizados en las negociaciones para las condiciones de abandono del Reino Unido de la Unión Europea cuyas consecuencias, dependiendo de cómo se cierren los acuerdos, serán muy relevantes para el sector financiero español.

Los expertos de los mercados de al contado y de deuda soberana han añadido como otra cuestión muy importante para la economía europea, pero sobre todos para las bolsas, lo que suceda en Estados Unidos tanto esta semana como en las elecciones. Atribuyen parte de la recuperación de las dos últimas semanas en las bolsas, por muy tímida que haya sido esta, a la esperanza de que se llegue primero a un acuerdo entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y los demócratas para aprobar el segundo programa económico contra la pandemia.

Pero los mercados dan un paso más y tratan de leer con todo detalle cada uno de los datos de los sondeos que casi a diario se publican en los medios de Estados Unidos. Medios que la Fox, atribuyen en su mayoría la victoria al candidato demócrata, Joe Biden.

La esperanza de los inversores en su victoria se debe sobre todo al esbozo del programa de estímulo para la recuperación económica que diseñan los demócratas y que podría llegar hasta los 7 billones de dólares. Sí. Nada menos que siete billones de dólares han mencionado los responsables del equipo del candidato demócrata. Una parte de ellos se aplicaría de forma inmediata en cuanto Biden tomara el control de la administración norteamericana a partir del 20 de enero. Sus efectos, en combinación con el programa re recuperación europeo, podría conseguir un importante efecto multiplicador, según estimaciones comunitarias.

Además, se esperan que se confirmen los sólidos números de los indicadores adelantados de la confianza empresarial norteamericana conocidos a últimas horas del pasado viernes junto a la fortaleza de los nuevos pedidos y de la previsión del aumento del empleo, todas ellas interpretadas como las razones que han coadyuvado a que los mercados europeos hayan visto por segunda semana consecutiva consolidar la senda de la recuperación.

Semana calve para la condicionalidad

En el ámbito interno español, la atención principal está enfocada en lo que pueda señalar Bruselas esta misma semana sobre la condicionalidad de las ayudas, sobre lo que el vicepresidente Valdis Dombrovskis, volvía insistir la pasada semana. Dombrovskis admite que se ha eliminado el cumplimiento de los objetivos de control del déficit, pero repite una y otra vez que se mantienen las recomendaciones específicas dadas a conocer la pasada primavera para los países miembros, tanto para este año como para el que viene.

En principio no deberían suponer mayor dificultad cumplir con esas recomendaciones que, recordemos, insistían en la necesidad de que España invierta de forma directa en su sistema sanitario en el que la pandemia ha revelado problemas estructurales, según Bruselas, que según su documento, se derivan de las deficiencias en inversiones en infraestructuras físicas y deficiencias en la contratación y las condiciones laborales de los trabajadores sanitarios.

Bruselas apuntaba también en sus recomendaciones la existencia en España de claras disparidades regionales en término de gasto, de recursos físicos y de personal. Y de nuevo la palabra más repetida en las últimas semanas para alertar de un gravísimo problema de gestión en el gobierno, el problema de la gobernanza del país por las claras deficiencias de coordinación entre los distintos niveles de gobierno que no es siempre efectiva.

Por ello, la recomendación final de Bruselas era asegurar que, la probable reducción de los recursos debido a la recesión económica, no afecte a la cobertura de la atención médica y se puedan generar nuevas desigualdades de acceso a la sanidad, como se ha demostrado trágicamente en el trato dado a los ancianos aislados en residencias que en algunos casos han fallecido al no haber recibido la asistencia requerida.

Lo ha recogido de forma dramática el director ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud (OMC), Michael Ryan, para quien la descoordinación de las administraciones provoca muertes.

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