Los ex­pertos creen que el se­lec­tivo tar­dará mucho para re­cu­perar los 7.000 puntos

El Ibex 35 suma múltiples razones para un último trimestre del año de capa caída

Los va­lores es­trella del año están muy ago­tados y no hay re­levos de ga­rantía

Ibex 35
Ibex 35

"He puesto en la ba­lanza los ele­mentos a favor y en contra para la bolsa es­pañola en el úl­timo tri­mestre del año, y no puede haber más des­equi­li­brio. No veo ra­zones de peso para jus­ti­ficar una reac­ción sos­te­nida del Ibex 35 en estos pró­ximos tres me­ses. Las grandes in­cer­ti­dum­bres que sa­cuden el mer­cado son todas de largo al­cance y no per­miten pensar en una re­cu­pe­ra­ción de la con­fianza de los grandes ges­to­res". Palabra de un afa­mado ana­lista que re­sume el sentir de mu­chos de sus co­le­gas.

Los números son muy reveladores. El Ibex 35 se ha dejado atrás un 7,1% de su valor en el tercer trimestre del año, en el que apenas cuatro valores han conseguido subidas superiores al 10%. Y se extiende la mirada al conjunto del ejercicio, en el que el Ibex 35 se ha descapitalizado casi un 30%, sólo hay seis empresas rentables en el selectivo, mientras que siete caen más del 50% en lo que va de año. La fotografía es sencillamente desoladora, sin paliativos.

Más aún si se establecen comparaciones con los grandes índices europeos. El Ibex 35 es el peor. Pierde el doble que el Euro Stoxx 50 y unos 10 puntos porcentuales más que el CAC 40 francés o el MIB italiano con el que tan frecuentemente se le compara entre los países del sur de Europa. Hasta ahí las cifras, pero, ¿qué impide que los grandes fondos tomen posiciones a la caza de un rebote que a la vista de las valoraciones parecería razonable?

La primera razón tiene que ver con la profunda depresión que sufre el sector bancario, cuya recuperación sería clave para una reactivación de las cotizaciones en España. Los expertos están de acuerdo en que seguirá bajo máxima presión en el último trimestre del año porque todas las heridas están abiertas: el Banco de España ha rebajado las previsiones de PIB para 2021, la morosidad crece, los tipos negativos presionan los márgenes y los dividendos siguen en peligro.

No hay por lo tanto tablas de salvación para la banca, herida además por la tremenda debilidad de los dos grandes, Santander y BBVA, que pierden un 57% y un 49% este año, respectivamente. El círculo vicioso se completa con las grandes estrellas del Ibex este año, que en algunos casos están muy agotadas ya. Siemens, que ha sido el mejor valor del selectivo en el tercer trimestre, está cotizando alrededor de un 10% por encima de sus posibilidades, según los analistas.

Lo mismo ocurre con valores 'top' como Cellnex, Iberdrola o Pharma Mar, que ya habrían agotado todo su potencial alcista en bolsa, o estarían muy cerca de hacerlo. "El problema es que no vemos relevos claros de cara a la última parte del año. Salvo sorpresa, los bancos están descartados, mientras que los valores más afectados por las restricciones que impone el Covid-19 lo tienen prácticamente imposible para remontar el vuelo", señalan fuentes bursátiles.

Tabla de salvación Los expertos creen que la única tabla de salvación serían las operaciones corporativas en banca -ya se ha visto que el impacto positivo de la gigantesca unión de CaixaBank y Bankia ha durado muy poco tiempo- y los resultados del conjunto del mercado en el tercer trimestre, de los que los expertos no esperan grandes variaciones respecto a los del segundo. Por este lado tampoco deben esperarse noticias muy positivas capaces de provocar un cambio de tendencia.

Y luego está el ruido político, que tanto daño está haciendo a la bolsa española. "Del enorme desfase del Ibex 35 con el resto de índices europeos tienen la culpa al 50% los bancos (por su enorme peso en el selectivo) y la percepción permanente de batalla entre el Gobierno y la oposición. Los fondos extranjeros constatan que no hay unidad de acción para resolver los problemas fundamentales del país. La batalla político-sanitaria en Madrid es el mejor ejemplo", señalan en una gestora británica.

Con estas cartas sobre la mesa, el Ibex 35 tiene por delante tres meses difíciles. ¿Podría claudicar definitivamente? Ya lo hizo en 2018, cuando perdió un 9% en el último cuarto del año. Como en 2017, trimestre final fue el peor del ejercicio. En lo que sí hay consenso es en que la recuperación de los 7.000 puntos será muy difícil, porque las constantes vitales del mercado no van a cambiar en cuestión de unas pocas semanas.

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