Su úl­timo pro­yecto con­se­guido, en Colombia, as­ciende a 215 mi­llones de euros

Sacyr se afianza en Latinoamérica a la espera de un arbitraje favorable en Panamá

La cons­truc­tora anuncia un di­vi­dendo a cuenta de 0,056 euros o una ac­ción por 45 en cir­cu­la­ción

Ampliacion Canal de Panamá
Ampliacion Canal de Panamá

Sacyr cons­truyó “el puente más ancho de Latinoamérica” des­pués de aco­meter una in­ver­sión de 215 mi­llones de euros y usando el mé­todo au­to­cim­bra, que era iné­dito en la re­gión. En la ac­tua­lidad sigue ade­lante con cuatro pro­yectos viales por 2.700 mi­llones de eu­ros. Al mismo tiempo, es­pera que el ar­bi­traje de Panamá sea fa­vo­rable y se es­tima que pueda in­gresar casi 170 mi­llones de euros en el laudo que se prevé que se ade­lan­tará a la se­gunda mitad del pre­sente ejer­ci­cio.

Sacyr se encuentra en un momento favorable en su evolución empresarial, como confirma su apuesta por Latinoamérica y la vuelta hace dos ejercicios al dividendo. De hecho, la constructora comunicó este miércoles a la CNMV que repartirá un dividendo a cuenta de los resultados de 2019 de 0,056 euros por acción o bien de una acción nueva gratuita por cada 46 en circulación.

El grupo abonará esta retribución a los accionistas a través de 'scrip dividend', sistema que permite a los socios elegir entre cobrar en efectivo, en acciones o en una combinación de ambas opciones. La compañía de construcción y concesiones que preside Manuel Manrique optó por esta modalidad cuando en 2018 recuperó la política de pago recurrente de dividendo a sus accionistas.

En virtud del calendario fijado, los accionistas que decidan cobrar el dividendo en acciones deben comunicarlo antes del próximo 23 de enero a la compañía, que procederá a comprarles los derechos de suscripción de acciones al referido importe de 0,056 euros por acción.

Esta cantidad a recibir por los socios es alrededor de un 10% superior al de 0,051 euros por acción abonado en efectivo por Sacyr el pasado año.

Balance positivo en Latam

La compañía obtuvo en noviembre del año pasado un crédito de 180 millones de euros de Banco Santander y BTG Pactual para construir 200 kilómetros de carretera entre las ciudades de Puerta de Hierro y Carreto-Cruz del Viso, en la Región Caribe. Un proyecto denominado ruta 25BL-Puerta del Hierro, cuya explotación le fue concedida a Sacyr hasta julio de 2040, la compañía contrató “2.568 colaboradores, 62 % de ellos habitantes de los municipios donde la obra tiene influencia directa”.

El último puente construido forma parte de las obras que la compañía de Manuel Manrique desarrolla en Colombia, destacándose cuatro carreteras de Cuarta Generación. La concesión fue otorgada en 2015, durante la presidencia de Juan Manuel Santos, y tenía un plazo de 36 meses de ejecución. Los primeros coches comenzaron a circular por el mismo en octubre del pasado año.

La mega obra también es considerada por Sacyr un reto de innovación porque es la primera vez que en Colombia se ha utilizado el sistema de autocimbra, que ha permitido ejecutar vanos de 20 metros en muy pocos días, a diferencia del sistema tradicional con el cual hubieran tardado varios meses.

Así, dichos planes conforman parte de la estrategia de Sacyr de crecer en Latinoamérica y en Colombia en particular mediante concesiones, además de consolidar su presencia en la región, donde ya opera en Chile, Bolivia, Perú, Brasil, Panamá y México, concluyó la empresa. Las bases están claras y en sus planteamientos sigue estando muy presente América Latina, donde pueden captar gran parte de su facturación.

El arbitraje de Panamá

Por otro lado, la empresa y sus socios con los que construyó el tercer juego de esclusas del Canal de Panamá han elevado la cantidad que estiman recibir por el arbitraje del basalto cuya resolución se presume que será a comienzos del segundo semestre de 2020. De esta manera, si consiguen alcanzar un laudo favorable, el ingreso neto para Grupos Unidos por el Canal de Panamá (GUPC), el consorcio que ejecutó los trabajos ascendería prácticamente a los 170 millones de euros.

Se trata de una cifra que supone un incremento del 80% comparativamente con los 92 millones de euros que estimaba el ejercicio pasado, tal y como se observa en las memorias económicas de 2018 y 2019 del ACP.

En esta línea, la demanda de GUPC en el arbitraje frente a la ausencia de basalto y la composición del hormigón, que se dirime en la Corte de Arbitraje Internacional de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), es de unos 415 millones de euros.

La compañía y el resto de los que participaron en el proyecto creen que recuperarán parte de la ACP un total de 385 millones de euros, en comparación con los 310 millones de euros proyectados en el año anterior.

Así, la audiencia de cierre de este arbitraje se llevó a cabo el 12 y 13 de octubre de 2019 y se prevé que el laudo se producirá en la primera mitad del ejercicio. Su efecto puede marcar una tendencia en el resto de los arbitrajes pendientes, puesto que es la “causa en la que se basa la mayoría de ellos”, tal y como expresó su propio presidente, Manuel Manrique, durante el pasado verano.

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