Las ges­toras re­ducen con mo­de­ra­ción el peso de España en sus car­teras eu­ro­peas

Los grandes fondos cotizan una legislatura corta con el menor deterioro posible

El des­fase del Ibex res­pecto a Europa en 2019 re­baja el po­ten­cial im­pacto ne­ga­tivo

Parqué madrileño.
Bolsa madrileña.

El ex­tra­or­di­nario ruido de fondo que ha acom­pañado la in­ves­ti­dura de Pedro Sánchez como pre­si­dente del Gobierno tenía que co­tizar a la fuerza en los mer­ca­dos. Estaba más que des­con­tado que el líder so­cia­lista se pon­dría a los mandos del Ejecutivo, pero el es­tre­pi­toso in­ter­cambio de des­ca­li­fi­ca­ciones entre los blo­ques de de­recha e iz­quierda ha es­ce­ni­fi­cado una rup­tura de enormes pro­por­ciones que no ha pa­sado des­aper­ci­bida para los grandes ges­tores de car­te­ras.

"Ha quedado claro que lo que viene por delante es una investidura corta, a la que no veo recorrido más allá de 2021. Todo lo demás sería una sorpresa porque Sánchez no puede gobernar con menos margen y con unos socios más inestables. Le va a resultar muy dífícil tomar decisiones desde una posición tan débil. Lo importante es que el parte de daños no sea muy amplio para el país", señalan desde una de las gestoras extranjeras más reputadas del mercado.

Desde los máximos por encima de los 9.650 puntos marcados durante la mañana del martes, el Ibex 35 dibujó una trayectoria descendente y terminó defendiendo una vez más el nivel el soporte de los 9.600 puntos en el que se ha hecho fuerte en los momentos más difíciles de este inicio de 2020. Todas las bolsas europeas perdieron fuelle durante el día, pero ningún gran índice lo hizo peor que el español.

Las diferencias negativas ya se trasladan, todavía tímidamente, a la evolución anual. Como ocurrió en 2019, la bolsa española lo está haciendo peor que el resto de los grandes mercado europeos, con la única excepción del DAX alemán. Y eso que este vez los bancos no están jugando a la contra, como durante todo el año pasado. En esta ocasión son las constructoras y las 'utilities' los principales lastres de un mercado donde la incertidumbre política lleva calando mucho tiempo como una lluvia fina.

Y todo indica que así seguirá siendo en las próximas semanas. Fuentes de mercado aseguran que en plena vuelta a la actividad y a la normalidad bursátil tras las fiestas navideñas, muchos de los grandes fondos han dado la orden de reducir el peso en la bolsa española para reducir riesgos. En realidad, no hacen sino ampliar su red de protección a la vista de la enorme división politica en el Parlamento y a la presión que van a ejercer sus socios de gobierno desde el mismo comienzo de la legislatura.

Sin Presupuestos

"Antes de volver a tomar riesgos queremos ver como quedan configurados los Presupuestos, y cómo afectan la subida de impuestos o la derogación de parte de la reforma laboral a la economía española, y también queremos ver cómo reaccionan sectores afectados como los bancos, las socimi y algunas empresas energéticas. Lo normal es que hasta ese momento tengamos los motores al ralentí en la bolsa española", señalan en una gestora estadounidense.

No obstante, las fuentes consultadas coinciden en que no habrá un cierre de posiciones masivo, ni mucho menos. A la espera de que el Gobierno dé los primeros pasos y demuestre hasta dónde llega la cohesión entre sus socios, las grandes gestoras se van a limitar a movimientos defensivos tácticos, siempre con la prudencia como primer mandamiento. De momento, la bolsa española queda en 'stand by'. Aunque no suenen, todas las alarmas están activadas.

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