PSOE y Unidas Podemos mo­di­fi­carán el sis­tema de subastas para ace­lerar el plan de re­no­va­bles

La fiscalidad y los recortes a las nucleares e hidráulicas tienen en ascuas a las eléctricas

Iberdrola, Endesa y Naturgy temen que Sánchez-Iglesias cam­bien la re­tri­bu­ción de las cen­trales

Energía nuclear
Energía nuclear

Pedro Sánchez no ha dado mu­chas pistas en el de­bate de in­ves­ti­dura sobre cuál va a ser la po­lí­tica ener­gé­tica con Unidas Podemos, lo que deja cierta sen­sa­ción de in­cer­ti­dumbre entre el sector eléc­trico. Aunque su prio­ridad es aprobar la Ley de Cambio Climático donde se de­ter­mina que en 2050 el 100% de la ge­ne­ra­ción eléc­trica será de origen re­no­va­ble, hay va­rias dudas sobre las de­ri­va­ciones que pueden apa­recer del pacto con Pablo Iglesias. La fis­ca­lidad y los re­cortes a las cen­trales nu­cleares e hi­dráu­licas preo­cupan a las grandes eléc­tri­cas.

Desde que llegó a la Moncloa hace año y medio, Sánchez ha dejado claro que su apuesta son las renovables, que el carbón había que cerrarlo y las nucleares también. Sobre estos tres parámetros se ha perfilado el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) enviado a Bruselas, que ha sido bendecido por el sector, pues no eliminaba ciertos beneficios a las eléctricas y, en cambio, se diseñaba una política basada en las energías verdes y un plan de inversiones -unos 236.124 millones de euros-, que será acometido en un 80% por el sector privado y solo el 20% por el público.

Ahora, con el pacto de Unidas Podemos y la abstención de ERC, habrá que ver cómo se ejecutan algunos aspectos del plan y los términos en los que se plasma la futura Ley de Cambio Climático. Por el momento, las eléctricas mantienen cierto mutismo y han decidido no pronunciarse hasta conocer la composición del futuro Ejecutivo.

Beneficios caídos del cielo

Lo que, sin duda, tiene en ascuas al sector es la posibilidad de eliminar ciertas ayudas que reciben las eléctricas como los conocidos beneficios caídos del cielo que reciben por las hidráulicas y las nucleares, inversiones que han sido amortizadas pero por las que siguen percibiendo una retribución. Unos privilegios con los que Pablo Iglesias quiere acabar.

Iglesias considera que Iberdrola, Endesa y Naturgy han recuperado sobradamente los costes de la inversión de estas instalaciones y, como tal, debería cambiarse el modelo, algo a lo que se oponen las empresas. En el Ministerio para la Transición Ecológica que dirige en funciones Teresa Ribera, se piensa que no le falta razón pero que, en estos momentos, hay otros aspectos más relevantes por resolver dentro del PNIEC.

Uno de los puntos que primeramente quieren acometer es reformar el sistema de subastas para acelerar el plan de energías renovables. El PNIEC prevé para 2030 una potencia total instalada en el sector eléctrico de 157 gigavatios, de los que 50GW será energía eólica; 37GW solar fotovoltaica; 276 GW ciclos combinados de gas; 16GW hidráulicos; 8GW de bombeo; 7GW solar termoeléctrica, y 3GW nuclear.

Con esta potencia instalada, se logrará que en 2030 el 70% de la generación eléctrica total será energía renovable, con la intención de lograr en 2050 el 100% de energía verde. Este plan supondrá, en cambio, unas inversiones globales de 236.124 millones de euros entre 2021 y 2030, de los cuales el 80% tendrá que ser realizada por el sector privado y solo el 20% por el público.

Mensaje de calma a los inversores

Por esta razón, el objetivo del Ministerio para la Transición Ecológica es no remover mucho y lanzar un mensaje de calma para que, tanto el sector como los inversores -fondos básicamente-, confíen en que habrá seguridad jurídica y regulatoria. “Cualquier acción tendrá como prioridad la transición justa en el nuevo modelo energético. No puede quedar nadie atrás, ni haber perdedores”, dijo Sánchez en el discurso de investidura sobre la futura política energética.

En este sentido, se ha comprometido a poner en marcha un Instituto de Transición Justa para ayudar a las autonomías que resulten afectadas por el cierre de centrales de carbón y centrales nucleares. Igualmente, ha anunciado la aprobación de un plan integrado de Energía y Clima, con el objetivo de reducir la factura de la luz, “dando siempre certidumbre a inversores antiguos y futuros, no como ocurrió con anteriores administraciones”, ha señalado.

Otro de los puntos anunciados por Sánchez es reformar el bono social eléctrico y crear un “bono general” donde se incluya al consumidor de gas natural, así como la prohibición de los costes de suministro básico, “cuando el impago se deba a motivos ajenos a la voluntad de los titulares”.

En el pacto que Sánchez e Iglesias han cerrado, proponen también un plan de movilidad sostenible, con ayudas al coche eléctrico y la promoción de puntos de recarga. En el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, se prevé que para 2030 circulen en España unos cinco millones de vehículos eléctricos por lo que se necesita desarrollar un sistema de infraestructuras para su desarrollo.

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