Gortázar (CEO) pre­tende re­ducir los costes al 1% du­rante este año y me­jorar efi­ciencia

CaixaBank confía en que los extraordinarios del ERE dejen de ser una losa en el futuro

Tanto el el pre­si­dente Jordi Gual como el CEO des­cartan fu­siones para no dis­traerse

Jordi Gual y Gonzalo Gortazar
Jordi Gual y Gonzalo Gortazar

CaixaBank pre­tende que el im­pacto de los costes del ex­pe­diente de re­gu­la­ción de em­pleo pac­tado a me­diados del año pa­sado sea un hecho pun­tual que se su­pere de cara al fu­turo. Así lo re­co­noce, en la pre­sen­ta­ción de los re­sul­tados de la en­tidad del ejer­cicio 2019, su con­se­jero de­le­gado, Gonzalo Gortázar, que ha avan­zado que uno de los ob­je­tivos para este año es aplanar los costes a tan sólo un in­cre­mento del 1%, un hecho que per­mi­tirá me­jorar la efi­cien­cia.

Gortázar y el presidente de CaixaBank se desmarcan de cualquier fusión que pueda distraerles de su plan estratégico. Una vez y no más. Esa parece la consigna de los máximos responsables de CaixaBank tras el gasto bruto de 978 millones de euros encajados durante el pasado ejercicio como consecuencia del ERE pactado con los sindicatos y que se consideró vital para adaptar su estructura ante el entorno actual y futuro de tipos de interés en negativo.

De hecho, el consejero delegado del grupo, Gonzalo Gortázar, ha avanzado que uno de los objetivos para este ejercicio en curso es una contención de gastos al 1%, después de haber superado sus planes y cerrar el año pasado con unos costes en el 3%.

El propio Gortázar ha reconocido que el empeoramiento de la ratio de eficiencia, que ha pasado del 53,1% en el 2018 al 66,8% al cierre de diciembre, es "un tema de preocupación" en CaixaBank. "Por ello, hemos estudiado y hemos tomado algunas decisiones para que la eficiencia mejore con menos costes", ha apuntado.

El directivo no ha especificado si dicha reducción se lograría con un nuevo ajuste de plantilla, ya que tan sólo quedan pendientes algunas salidas voluntarias de trabajadores en Barcelona que no pudieron acogerse al ERE pactado el año pasado. Según los datos ofrecidos por Gortázar, desde 2014 han salido 5.000 empleados, pero en el mismo periodo se ha contratado a 2.000 jóvenes.

Tamaño suficiente

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, ha negado en varias ocasiones que su grupo vaya a participar en cualquier fusión o compra en España, ya que el grupo tiene el tamaño suficiente para ser líderes en distintos segmentos de negocio. "No queremos distraernos con fusiones", señala Gual que prefiere centrarse en sus planes de crecimiento orgánico.

No obstante, tanto el presidente como el consejero delegado de CaixaBank han reconocido un largo periodo de tipos de interés en negativo que afecta al margen de intereses del conjunto de la banca española (y europea), por lo que algunas entidades puedan plantearse alguna operación corporativa para ganar tamaño y capear la situación con más músculo.

El presidente Jordi Gual se ha felicitado por que se haya podido formar un Gobierno de coalición, aunque ha apuntado que es necesario que tomen medidas que generen confianza y empleo. "Yo no soy el más indicado para sugerir que medidas políticas deben tomar", ha puntualizado después, aunque sí ha dejado entrever alguna, como que se mantenga "la senda de la consolidación fiscal".

Tanto Jordi Gual como Gonzalo Gortázar han insistido que si 2019 fue un ejercicio complicado por muchos motivos, 2020 se presenta incluso más duro. "Será un año desafiante", ha indicado el presidente de CaixaBank. Por ello, en el grupo actuarán con la misma prudencia "como si los tipos se mantuvieran bajos por tiempo indefinido".

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