Monitor de Innovación

La di­gi­ta­li­za­ción se ha con­ver­tido en un im­pe­ra­tivo en las clí­nicas den­tales

Prótesis impresas en 3D, simulaciones virtuales... el futuro llega al sector dental

La in­no­va­ción crece pese a que el con­su­midor pre­fiere los cen­tros tra­di­cio­nales a las ca­denas

Consulta  de un dentista
Consulta de un dentista

La Sanidad siempre ha te­nido una re­la­ción muy cer­cana con la in­no­va­ción, y en estos días de om­ni­pre­sente re­vo­lu­ción tec­no­ló­gica, este lazo se ha es­tre­chado aún más. En el ám­bito de la sa­lud, uno de los sec­tores más pun­teros es el den­tal, en el que in­ge­nios como la im­pre­sión 3D o es­cá­neres ca­paces de pre­decir fu­turos pro­blemas bu­cales ya se en­cuen­tran dis­po­ni­bles en las clí­ni­cas.

Basta con digitalizar un modelo de la boca del paciente para que las impresoras 3D, uno de los 'gadgets' señeros de la nueva era, se pongan a trabajar. El resultado es una prótesis adaptada milimétricamente a la configuración física de la persona, mejor ajustada y más fiable que las realizadas tradicionalmente.

Desde la compañía sanitaria Sanitas aseguran que la impresión 3D ha dado paso a "una auténtica revolución" en el sector. "A día de hoy, las impresoras han marcado un antes y un después porque consiguen elaborar piezas de forma mucho más precisa y personalizada a cada paciente", apuntan.

Esta tecnología permite acelerar la producción de las prótesis, mejorar la calidad de las mismas y reducir los costes, por lo que supone un activo de gran valor para las empresas. Entre los productos de referencia en este ámbito destaca Form 3B de la desarrolladora estadounidense Formlabs.

Los escáneres bucales llegan a España

Numerosos especialistas del sector afirman que los escáneres intraorales han sido la otra pata sobre la que se ha asentado la profunda renovación que han experimentado los tratamientos dentales en los últimos años. La obtención de un modelo 3D completo de la boca del paciente ha permitido grandes avances en el diagnóstico y la planificación de la atención a los pacientes.

Entre los emprendedores pioneros en esta tecnología sobresalen Elisa Rodríguez y Raquel Alonso, a la cabeza de la clínica Dental Project. Estas dos profesionales han introducido en Madrid el sistema de adquisición de imágenes dentales Itero Element 5D, pensado para la detección temprana de problemas dentales que puedan sobrevenir en el futuro.

El escáner hace una simulación de cómo se irán desplazando los dientes con el paso del tiempo. Con esto, seleccionar el tratamiento adecuado de cara al futuro será "un acierto asegurado", aseguran desde la compañía, ya que garantiza un cuidado dental restaurativo y preventivo integral.

Asimismo, es capaz de hacer un mapeado de los dientes y realizar una copia exacta de cada una de las piezas garantizando que, en caso de sustituir alguna de ellas, la dentadura del paciente siga teniendo la misma forma. El diagnóstico de posibles caries en dientes de leche, mucho más complicado, y el tratamiento de problemas de bruxismo son otras dos ventajas del sistema.

El futuro de la salud dental pasa por los microchips

En declaraciones a Capital Madrid, Rodríguez y Alonso pronostican que avances como los escáneres e impresoras 3D "empezarán a meterse poco a poco en las consultas", siendo la planificación de los tratamientos el área más beneficiada por éstos.

"Hoy en día el clínico tiene a su alcance una gran cantidad de herramientas digitales que optimizan los procedimientos que se realizan a los pacientes. Y esto sigue evolucionando a un ritmo vertiginoso", afirma. "Los pacientes, sobre todo los de edades más avanzadas, se sorprenden de la evolución que ha tenido la odontología en los últimos años. Los tratamientos no tienen nada que ver con los que se hacían hace dos décadas".

Las grandes cadenas no se imponen

En el ámbito dental, a los consumidores no les convencen ni las grandes franquicias ni las clínicas dependientes de las empresas aseguradoras. A la hora de 'arreglarse la boca', los españoles apuestan por los centros tradicionales.

Así lo reflejan los datos del último estudio de salud bucodental de Clínicas W: el 91% de los usuarios asegura acudir regularmente a una clínica dental tradicional, frente al 7% de quienes prefieren un centro vinculado a algún seguro o perteneciente a una gran cadena (apenas el 2%). El sondeo desvela que el principal motivo de esta asimetría es la confianza personal que se deposita en el profesional en cuestión, factor principal en la elección de dentista para el 81,6% de los encuestados.

“La cercanía y el servicio continuado con el mismo profesional, es decir, un dentista para toda la vida, hacen que las clínicas dentales tradicionales generen más confianza a los usuarios", explican los autores del estudio.

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