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IAG busca un suelo donde aterrizar

El co­ro­na­virus pro­ce­dente de China ha sem­brado la alarma en al­gunos grandes sec­tores eco­nó­micos como el tu­rismo o las ae­ro­lí­neas. Una de las com­pañías más afec­tadas ha sido IAG. Tras marcar má­ximos a me­diados de mes a cerca de 8 euros por ac­ción, ha su­frido una caída casi en ver­ti­cal, más de un 10%, en menos de una se­mana.

Una preocupante situación de la que tendrá difícil salida a corto plazo. Además del temor a una pandemia que pueda provocar restricciones en el tráfico aéreo -su filial BA ha cancelado sus vuelos a China de forma preventiva- o la caída del consumo ante las reticencias a viajar, el grupo aéreo enfrenta un período de grandes incertidumbres.

El riesgo regulatorio, recuerdan los analistas de Renta 4, es otra de sus principales preocupaciones. El proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea, una vez aprobado por ambas partes, está previsto que se completa entre el mes de marzo y el mes de diciembre como fecha tope. Esta situación plantea serias dudas sobre el entorno regulatorio al que estarán sujetas las aerolíneas europeas.

IAG es una de las más afectadas en este sentido, pues deberá adecuar la composición accionarial de sus distintas filiales para mantener los derechos de vuelo. La compañía asegura cumplir con las exigencias de España y la Unión Europea. Con todo, la firma de inversión cree que su cotización continuará penalizada durante varios meses por este motivo.

A ello se suma la debilidad mostrada por el conjunto del sector en cuanto a ingresos debido al repunte de los precios del combustible dando lugar a una caída del resultado operativo de las principales aerolíneas europeas. De este modo, en Renta 4, prevén un crecimiento para este año más moderado de la capacidad para defender los precios y mantener los gastos unitarios estables.

Aunque cabe esperar una leve mejora del resultado operativo del conjunto de compañías existe un alto riesgo de rebaja de estimaciones puntuales que afecten al sector. No parece que este vaya a ser el caso del IAG para la que estiman un crecimiento a un dígito alto en los dos próximos años.

Por último, en la firma temen que la reciente adquisición de Air Europa, cuyo cierre está previsto para el segundo semestre del año, pueda implicar posibles restricciones regulatorias ante la posibilidad de una concentración excesiva en algunos destinos, especialmente en rutas nacionales.

Teniendo en cuenta estos parámetros junto con su media de Ebitda y la deuda neta, la firma de inversión Renta 4 ha ajustado su estimación de precio objetivo de 8,3 a 8,4 euros por acción con un descuento del 11% debido al riesgo regulatorio.

Desde el punto de vista técnico, las perspectivas son algo más desfavorables. El grupo ha puesto en peligro en estos días la cota de los 7 euros por acción, lo que podría dar continuidad al movimiento bajista actual hasta como mínimo los 6,5 euros, donde podría buscar una zona de aterrizaje.

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