Monitor del Seguro

El se­guro de Vida acu­mula tres años se­guidos de caídas en la fac­tu­ra­ción

Un año en el seguro que pasa sin pena ni gloria

Autos sigue des­in­flán­dose mien­tras que mo­da­li­dades como Hogar cogen ca­rre­rilla

Pilar González Frutos
Pilar González Frutos

El se­guro es­pañol ha aca­bado 2019 con un in­sí­pido in­cre­mento de la fac­tu­ra­ción por la venta de se­guros del 0,42% hasta sumar 64.149 mi­llones de eu­ros. Es de­cir, el cre­ci­miento ha sido prác­ti­ca­mente plano frente al avance del 1,49% del ejer­cicio pre­ce­dente. No obs­tante, hay que dis­tin­guir entre los dos grandes com­po­nentes del ne­go­cio, Vida y No Vida. Porque nada es igual aunque lo apa­rente.

Empezamos por el primero, por el lastre actualmente de la industria: el seguro de Vida ha cerrado el ejercicio con un descenso de las primas del 5,06%, situándose en los 27.526 millones. Y ya van tres años consecutivos de caídas (un -1,4% en 2018). Pero aquí también hay que tener en cuenta la diferente evolución de los distintos negocios de Vida.

La modalidad de Vida Riesgo, que otorga protección ante el fallecimiento y la invalidez, ha crecido en primas un 3,01%. No está mal, crece por encima de la economía española (previsión del 2% en 2019). Aunque no hay que perder de vista que un año antes el ritmo de avance era mucho mayor, del 12,26%.

En cuanto a Vida Ahorro, este tipo de seguros siguen sin levantar cabeza. Las primas el pasado ejercicio se redujeron un 6,63%, profundizando en la caída de 2018 (-3,68%). Sin embargo, en este caso también hay que tener en cuenta un factor que matizaría este mal resultado. En este tipo de seguros no solo hay que tener en cuenta el dato de facturación para juzgar cuál ha sido su comportamiento. Es muy importante también analizar la evolución del ahorro gestionado.

Si tenemos en cuenta este dato, el seguro de Vida Ahorro creció el pasado año un revelador 3,3% hasta sumar provisiones técnicas por valor de 194.685 millones, y ello a pesar del desmotivador contexto de tipos de interés. El crecimiento fue incluso algo mayor que en 2018 (2,65%).

Seguro de Vida

Esto en lo que se refiere al seguro de Vida que, como se aprecia, dependiendo de los datos que se elijan arroja un mal resultado o uno que no lo es tanto. En el seguro de No Vida las cifras no dejan tanto margen a la interpretación. Estos seguros crecen en su conjunto un 3,39% hasta alcanzar los 36.629 millones en primas; un ritmo de crecimiento ligeramente inferior al de un año antes (3,98%).

El ramo que muestra la evolución más moderada es el que aporta el mayor volumen de facturación a este conjunto de seguros, el de Autos, que crece a una tasa del 1,52% (hasta los 11.307 millones de euros en primas). Esta tendencia a la desaceleración se lleva apreciando ya desde hace tiempo. Según explican desde Unespa, el parco crecimiento de 2019 es coherente con la suavización de los crecimientos del parque asegurado que se ha observado a lo largo de todo el ejercicio anterior.

El segundo ramo más voluminoso es el de Salud, el ramo que más crece de entre los principales de No Vida, un nada despreciable 4,77% (8.923 millones de euros). No obstante, en este caso también se aprecia una desaceleración respecto al año anterior (5,64%).

Los seguros patrimoniales, los denominados Multirriesgo, incrementaron la recaudación por la venta de pólizas un 3,96% (7.521 millones de euros), también menos que un año antes (4,02%). Los motores de este avance han sido el seguro Industrial (5,24%), el de Hogar (4,16%) y el de Comunidades (3,12%), los mismos que en el ejercicio precedente, destacando el hecho de que en el caso del seguro de Hogar el crecimiento ha sido bastante mayor que el experimentado en 2018 (3,57%).

Faltan por analizar el grupo de seguros que se engloban en la categoría de Resto No Vida, y en la que figuran las protecciones más ligadas a la actividad económica. En este caso se observan resultados muy dispersos. Seguros como Caución (44,04%), Transportes (8,27%), Asistencia (6,37%) u Otros Daños (6,36%) crecen a ritmos muy interesantes; mientras que otros, como Accidentes (-0,32%) y Pérdidas Pecuniarias (-2,84%) hacen lo contrario.

Esta es la radiografía que sale del seguro español tras poner los datos bajo la lupa, una radiografía que no da para relajarse, menos aún en el contexto en el que nos encontramos y con los muchos retos que tiene por delante el sector, desafíos que se encargó de esbozar la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, en la jornada ‘Perspectivas del seguro para 2020’ en la que se dieron a conocer algunas de estas cifras.

Entre esos retos se encuentra la consecución de un supervisor de seguros “dotado de los adecuados niveles de especialización, autonomía y capacidad financiera, al estilo de los que hay en nuestro entorno, y cuyo funcionamiento es la mejor demostración de la pertinencia”.

O la sostenibilidad, ya que “la demanda sobre el sector asegurador va a ser creciente en materias ASG”, y lo va a ser, según explica González de Frutos, en dos vertientes, la que tiene que ver con el papel del seguro como inversor institucional, y la que tiene que ver con la relación con los clientes y la calidad de la oferta.

Y sin olvidar el contexto de tipos de interés que tan complicado pone a la industria el seguir manteniendo productos con garantía: “El seguro de Vida deberá adaptarse a esta nueva realidad y ofrecer soluciones para aquellos ahorradores con un perfil más conservador”.

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