Los fondos activistas invirtieron 38.000 millones de euros en 2019, un 36% menos

Bankia
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Los fondos activistas, que son los que toman posiciones en el capital de determinadas empresas e influyen de forma directa para conseguir cambios en la gestión o en decisiones corporativas, invirtieron 42.200 millones de dólares (38.000 millones de euros) en 2019, lo que supone un retroceso superior al 36% en comparación con el capital invertido un año atrás.

Así se desprende del último informe anual realizado por Lazard, que contabiliza hasta 187 empresas seleccionadas por esta clase de fondos durante el último ejercicio, tras descender un 17% respecto a las 226 compañías en las que intervinieron en 2018.

Una de ellas fue Bankia, la única empresa en España en la que un fondo activista tomó parte en su capital. Se trata de Artisan, el mayor accionista privado de la entidad, con un 3% del capital, que trasladó al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob), organismo a través del cual el Estado posee el 61,78% de Bankia, su oposición a una eventual operación de fusión entre la entidad parcialmente nacionalizada y Banco Sabadell.

Como en este caso, estos fondos influyen, por ejemplo, en las decisiones que afectan a las retribuciones de los directivos de las empresas, los aumentos de capital, el reparto de dividendos, los cambios estructurales y las aceptaciones o rechazos de propuestas de fusión o adquisición.

APUESTA POR LAS RENOVABLES EN EDP Otro ejemplo cercano es la participación de Elliot --fondo fundado y dirigido por el multimillonario Paul Singer-- en el capital de Energías de Portugal (EDP), sobre la que planteó la venta de una participación del 49% en su red de distribución eléctrica en Iberia, así como de sus centrales de carbón en Portugal y España, para centrarse en invertir en el negocio de las renovables, con el fin de convertirse en un líder mundial en este mercado y en uno de los mayores generadores de energía 'verde' de Europa.

En general, las nuevas campañas activistas han disminuido en todo el mundo, incluida Europa, aunque esta tendencia se debe a una caída de 10 campañas en Reino Unido, correspondiente al 30% de la actividad británica. Teniendo en cuenta solo Europa continental, el activismo aumentó un 30% en 2019.

Asimismo, los activistas elevaron sus puestos en los órganos de gobierno con 122 en 2019. De acuerdo con las tendencias recientes, la mayoría de los puestos en consejos de administración se obtuvieron mediante acuerdos negociados (85% de los asientos). El 20% de los puestos de activistas se asignaron a mujeres directivas.

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