Rosenberg apuesta por esta fór­mula y por la opor­tu­nidad que existe en el oro

La inversión se desplaza hacia los emergentes ante el vértigo de los países desarrollados

Gestoras de fondos y banca de in­ver­sión ad­vierten de la al­tura de las bolsas de EEUU y Europa

Euros
Inversión en Euros.

Los países emer­gen­tes, que ya re­pre­sentan cerca del 60% del PIB mun­dial, se­guirán siendo el motor de cre­ci­miento glo­bal, au­pados por la re­cu­pe­ra­ción de Brasil, Rusia, México, Turquía o Argentina. Esa es la vi­sión que tienen los in­ver­sores más poi­de­ro­sos, entre los que se en­cuen­tran ges­toras de fondos con miles de mi­llones de ac­tivos bajo ges­tión y la banca de in­ver­sión. El so­bre­ca­len­ta­miento de los mer­cados en Estados Unidos y Europa es una de las ra­zones por las que, ac­tual­mente, des­vían el foco hacia otras re­gio­nes.

El comportamiento excepcional de las bolsas en 2019 ha llevado a los múltiplos a media histórica. Esto es lo que provoca que el foco de la inversión haya virado para muchas firmas en los últimos meses. Sin ir más lejos, Diaphanum recomienda apostar por emergentes, antes que Europa y Japón, y sobrepondera compañías de consumo no cíclico, tecnología y especulativamente del sector financiero.

Otra de las grandes gestoras del panorama europeo también cree que es momento de invertir en estos mercados al reforzar su exposición de manera selectiva y diversificada entre la deuda denominada en moneda local (Chile, Indonesia) y la denominada en divisa externa (Rumanía, Turquía).

El atractivo de los países en vías de desarrollo está generando atractivo. Sobre todo, por el panorama de incertidumbre que aún sobrevuela el escenario, con el conflicto de Oriente Medio acechando, y con Wall Street alcanzando unos máximos históricos que pueden verse quebrados en próximas fechas.

Así lo ve David Rosenberg, contrastado inversor que gestiona miles de millones de dólares, que cree que estamos camino de una desaceleración económica a pesar de los constantes aumentos de empleos, o la disminución de las tensiones comerciales entre el país norteamericano y China.

El experto, en un último informe, se pregunta que, si las cosas están tan bien, “¿por qué la Fed tuvo que reducir los tipos el año pasado?”. Desde su punto de vista la bolsa es esencialmente un “mercado alcista en ingeniería financiera”, avivado por las compras de los bonos del Tesoro por parte de la Reserva Federal a partir de octubre, los recortes de tipos de interés, la revisión de impuestos de Donald Trump y las altas recompras de acciones por parte de muchas cotizadas.

Así, este sería un mercado impulsado por la liquidez. Una liquidez que puede ser tu mejor aliada, pero que puede “perjudicarte en los próximos meses”, alerta Rosenberg.

Mientras que los economistas solo ven un 30% de posibilidades de una recesión en Estados Unidos en 2020, los expertos consideran que un retroceso en el gasto en actividades lúdicas como en restauración, cine o muebles son caldo de cultivo de una desaceleración, junto con la caída de la inflación subyacente.

Ese es uno de los motivos por los que “se puede buscar alternativas de inversión en los mercados emergentes, puesto que presentan “mucho más potencial que los mercados desarrollados durante los próximos meses. Y es que hay países que aún tienen “muchas posibilidades de crecer”, lo cual crea a la postre beneficios para las carteras diversificadas.

Posicionamiento en oro

Otro de los activos que ha ganado adeptos es el metal dorado. Según sostiene Rosenberg, es uno de los vehículos en los que quieres estar invertido “antes de que llegue la tormenta”. En parte porque está inversamente correlacionado con los tipos de interés. Pero también es un seguro cuando el escenario se torna negativo.

Bancos de inversión como Goldman Sachs o UBS creen que el precio de la onza puede ascender hasta los 1.600 dólares en los próximos meses. Especialmente, si se mantiene la tensión con Irán y a medida que pueda generarse ruido con las elecciones generales en

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