BANCA Y CLIENTE

Tanto las en­ti­dades na­cio­nales como las ex­tran­jeras restan atrac­tivo a sus pro­ductos

La banca se anticipa a un año duro y recorta más las cuentas y los depósitos remunerados

El ahorro con­ser­vador está cada vez más pe­na­li­zado en el ac­tual es­ce­nario de tipos

Planes ahorro y pensiones.
Planes ahorro y pensiones.

La tem­po­rada de re­sul­tados de la banca está a la vuelta de la es­quina. Desde el 23 de enero, las en­ti­dades fi­nan­cieras es­pañolas co­ti­zadas van a rendir cuentas ante la co­mu­nidad fi­nan­ciera. Mucho más que las ci­fras frías y hasta cierto punto des­con­tadas (el mer­cado es­pera más ero­sión en los már­genes y asigna muy pocas po­si­bi­li­dades a la apa­ri­ción de un brote verde) im­portan las pro­yec­ciones del fu­turo in­me­diato por parte de los pri­meros es­padas de la banca.

Los expertos esperan mensajes cargados de prudencia y cautela, sin alardes de ningún tipo. Más bien, es hora de curarse en salud. Ya está en marcha un año duro, uno más en la muy pesada mochila que arrastra el sector financiero. Se trata sobre todo de proteger los márgenes. Y el sector se ha puesto manos a la obra dando una vuelta de tuerca más a la rentabilidad de los depósitos y las cuentas de ahorro remuneradas, que no dejan de perder interés.

Las entidades están actuando por dos vías. Las españolas más generosas están apostando por la reesctructuración de su oferta. Openbank ha decidido rebajar desde los 10.000 hasta los 5.000 euros el saldo máximo remunerado de las cuentas que premian el dinero de nuevos clientes. Un tijeretazo sustancial, que ha compensado en parte subiendo las rentabilidades, hasta el 5% durante seis meses para la cuenta que exige la domiciliación de nómina.

Y EBN Banco, que ha roto en dos ocasiones el mercado de depósitos lanzando los tipos más altos entre las entidades españolas, ha reducido el número de productos al tiempo que las rentabilidades hasta el 1% a 12 meses y el 1,20% a dos años. Pero sus depósitos ya no se pueden contratar individualmente, sino que hay que combinarlos con fondos de inversión de clases limpias (sin retrocesión) por un importe total de, al menos, 20.000 euros.

Otras entidades extranjeras optan directamente por la rebaja de tipos. Por ejemplo, Nationale Nederlanden ha rebajado la rentabilidad de su cuenta desde el 0,5% hasta el 0,4% desde el 10 de febrero. El noruego Brabank, que llegó a pagar el 0,5% TAE a través de la web especializada Raisin, también ha rebajado tipos hasta el 0,35%. Movimientos puntuales todavía pero muy significativos porque no hay ninguno en sentido contrario en este comienzo de 2020.

"Estamos viendo un repliegue generalizado que tiene todo el sentido teniendo en cuenta donde están los tipos de interés en la zona euro. Lo normal es que veamos más recortes a lo largo de 2020 porque salvo sorpresa extraordinaria no va a producirse un cambio de expectativas. Salvo un pequeño y privilegiado grupo de bancos con músculo para aguantar (Bankinter mantiene intacta su oferta del 5% para dinero nuevo), el resto esta condenado a replegarse", señalan fuentes del sector.

En otros casos, las ofertas desaparecen como ocurre en el caso del grueso de la gran banca española, o se reducen a la mínima expresión. Entidades como ING o Singular Bank (la nueva denominación de Self Bank, el proyecto de banca privada del ex consejero delegado de Banco Santander, Javier Marín)que en su día se distinguieron por sus rompedoras remuneraciones no dan hoy más allá de un 0,01% y del 0,07% TAE, niveles testimoniales que reflejan muy bien la realidad de un sector que sigue aplicando el tijeretazo al negocio del ahorro tradicional.

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