Monitor del Seguro

El 70% de las com­pañías se sienten có­modas in­vir­tiendo en nuevos ins­tru­mentos

Las aseguradoras, los inversores institucionales más pesimistas

El sector se vuelca en la adop­ción de un en­foque du­ra­dero y sos­te­nible

inversion
inversion

Acabamos de es­trenar el nuevo año, y tomar el pulso a los in­ver­sores ins­ti­tu­cio­nales es con­di­ción in­dis­pen­sable para co­nocer el es­tado de ánimo que pre­va­lece en los mer­cados fi­nan­cieros de cara a este ejer­cicio 2020. Uno de esos in­ver­sores ins­ti­tu­cio­nales clave es el sector ase­gu­ra­dor, que no puede de­cirse que se muestre pe­si­mista, pero sí más pe­si­mista que otros in­ver­sores de peso como los fondos de in­ver­sión o los fondos de pen­sio­nes.

Según la Encuesta a Inversores Institucionales 2019 de Schroders, las aseguradoras fueron, en promedio global, la categoría menos optimista de los inversores institucionales encuestados. Hay varios asuntos que mantienen tensos a los inversores, como las tensiones bélicas entre Irán y EE.UU.; la guerra comercial entre EE.UU. y China; las elecciones presidenciales en EE.UU y sus consecuencias en asuntos como la política monetaria; o el malestar social que se ha instalado en muchos países del mundo, como Líbano, Sudán, Irak, Bolivia, Irán, Colombia, Argentina o Hong Kong.

Demasiados frentes abiertos como para no afectar a la confianza inversora. No obstante, a pesar de todo, el 57% de las aseguradoras (el mismo porcentaje que hace un año) espera alcanzar una rentabilidad media anualizada de sus inversiones de entre el 5% y el 9% en los próximos cinco años, por debajo del 65% de las aseguradoras que esperaban esas rentabilidades en 2017. Las aseguradoras europeas son las más optimistas, con un 10% de ellas esperando obtener rentabilidades superiores al 10% anual en el próximo lustro.

Probatinas acertadas

Además, pese al revuelto contexto, a las compañías de seguros no les está costando probar cosas nuevas y diversificar sus carteras a través de instrumentos financieros no tradicionales: “Es alentador que, a pesar de los desafíos, las aseguradoras no tengan miedo a diversificar sus carteras de inversión”, comenta Gavin Ralston, responsable de Gestión de Activos de Seguros de Schroders. En concreto, el 70% de las compañías se sintieron cómodas invirtiendo a través de nuevos instrumentos financieros y clases de activos, frente al 66% de hace un año.

Los activos privados, fundamentalmente los de capital riesgo y los de infraestructuras, son los más demandados. Además, de la encuesta también se deduce otra tendencia importante. El sector ha abrazado sin reparos los temas relacionados con la sostenibilidad, especialmente aquellos que se centran en el cambio climático: el 78% de las aseguradoras espera que la sostenibilidad desempeñe un papel más importante en sus carteras durante los próximos cinco años. La renta variable sigue siendo la clase de activo preferido para implementar estas estrategias, seguidos del crédito, infraestructura, activos inmobiliarios y alternativos.

Esta es la actitud que mantienen las aseguradoras de cara a 2020 como inversores institucionales, un papel clave no solo para los mercados si no también para las cuentas del sector en un contexto de bajos tipos de interés. En España, como en el resto de la Unión Europea, ese panorama seguirá este año lastrando la evolución de los seguros de Vida Ahorro y de rentas vitalicias tradicionales. En relación a los seguros de No Vida y Vida Riesgo, el Informe Panorama Económico y Sectorial 2020, elaborado por el Servicio de Estudios de Mapfre, pronostica que la desaceleración de la economía afectará al desarrollo del negocio, que crecerá este año a tasas moderadas. Prevén que las primas de No Vida aumenten en torno a un 2%, un 1% en términos reales, frente al incremento previsto para 2019 del 2,8% en términos reales y del 2,2% en términos reales.

Artículos relacionados