Aún se en­cuen­tran en cir­cu­la­ción mo­nedas y bi­lletes por un valor de 1.600 mi­llones de euros

Con la peseta en los talones y en el colchón

Este año será el úl­timo en que las mo­nedas y bi­lletes de pe­seta po­drán can­jearse por euros

euro y peseta
Un mundo sin pesetas.

El largo y tor­tuoso ca­mino de la pe­seta como mo­neda de cambio tiene los días con­ta­dos. Los bi­lletes y mo­nedas de esta de­no­mi­na­ción sólo dis­pon­drán de este año para poder can­jearse por eu­ros. Aún se en­cuen­tran en cir­cu­la­ción pe­setas por un total de 1.610 mi­llones de eu­ros. El Banco de España de­jará de can­jear pe­setas el pró­ximo 31 de di­ciem­bre. Finalizan así 18 años desde que en­trara en cir­cu­la­ción el euro como mo­neda ofi­cial en España.

A partir del próximo año, el único papel y níquel con emblema de la peseta será el que figure en los álbumes de los coleccionistas. O las que se encuentren perdidas en algún cajón.

Sólo el 3% del volumen de pesetas que había en circulación antes de la llegada del euro han mantenido una resistencia numantina a ser canjeadas por la divisa europea. Los billetes que aún no han sido canjeados equivalen a 819 millones de euros, el 1,8% del total en circulación al cierre del año 2001. Las monedas no canjeadas ascienden a 791 millones de euros, lo que supone casi el 32% del total en circulación antes de la llegada de la divisa europea.

El Banco de España será todavía durante este año, la única institución donde podrán canjearse las pesetas que se han resistido a morir. Los bancos también colaboraron en el canje de pesetas a euros, pero sólo hasta junio de 2002.

El fin de la peseta como divisa con poder de compra cierra de forma definitiva una etapa que duró casi 134 años, desde su creación por parte del gobierno provisional tras el derrocamiento de Isabel II, en el año 1868. La primera moneda fue acuñada en 1869 y la primera emisión de billetes se llevó a cabo en 1874.

El Banco de España recuerda que todos los billetes de peseta cuya impresión es posterior al año 1939 se pueden canjear por euros y “los billetes emitidos entre 1936 y 1939 también pueden ser objeto de canje, tras ser analizados por los expertos” de la autoridad monetaria. En cuanto a las monedas, sólo tienen poder para cambiarse por euros aquellas que se encontraban en circulación el primero de enero de 2002 (las monedas anteriores contaron con un canje que venció en 1997).

Canje modélico

El canje de la peseta a euros, que comenzó el 1 de enero de 2002 concluirá el último día de este año. La conversión de la antigua moneda a la nueva se convirtió en un proceso modélico en el que el 28 de febrero de 2002 se había procedido a la retirada de la circulación del 86 % del saldo en circulación a finales de 2001, con un importe superior a los 42.000 millones de euros. Esos dos meses constituyeron el período de coexistencia entre la nueva moneda, el euro, y la centenaria peseta. El Banco de España indica que este año será también “la última oportunidad para cambiar por euros todas las monedas conmemorativas, de colección y especiales denominadas en pesetas”.

Existe una controversia en cuanto al origen de la palabra peseta. Según la Real Academia de la Lengua, el término procede del vocablo peso. Otra teoría asegura que este nombre proviene de la palabra “peceta”, que significa piececita en la lengua catalana.

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