Santander y Sabadell aún gozan de más margen para re­ducir el coste de los re­cursos

Los bancos pasan a sus clientes del foco al exprimidor ante la baja rentabilidad

Las co­mi­siones se elevan y los ho­ra­rios de aten­ción en caja se ra­cionan cada vez más

Ana Botín, Banco Santander
Ana Botín, Banco Santander

Los tipos de in­terés en ne­ga­tivo y la baja ren­ta­bi­lidad ha lle­vado a casi la to­ta­lidad de los bancos a cam­biar su mi­rada sobre sus clien­tes, más o menos vin­cu­la­dos. De estar en el foco co­mer­cial para ser aten­di­dos, los clientes se han visto con­de­nados a pasar por un in­cre­mento de co­mi­siones por los más dis­tintos mo­tivos y una re­duc­ción drás­tica de sus aho­rros a la vista o a plazo. Además, la aten­ción en ven­ta­nilla ha mer­mado casi a la par que el nú­mero de su­cur­sa­les. Todo ello in­vita a los ca­nales di­gi­ta­les.

Aquel personaje bautizado como Don Juan Oportunidad por el que fue consejero delegado del Popular (2004-2007), Francisco Fernández Dopico, tendría nula posibilidad de buscar en la actualidad las remuneraciones más altas por sus depósitos y las mejores condiciones por parte de su entidad bancaria.

La mayoría de los bancos esgrimían hasta no hace mucho que el cliente debía de estar en el foco de su estrategia comercial. En cambio, ese mismo cliente ya se ha convertido en la tabla de salvación para encarar la larga travesía de un desierto de tipos de interés a cero o en negativo que lastra, ejercicio tras ejercicio, la rentabilidad.

Los principales bancos españoles han incrementado de manera significativa sus comisiones, sobre todo por algunos servicios denominados "de valor añadido", ya que los ahorros de los clientes se han derivado de los tradicionales depósitos a otros productos fuera de balance, con algo más de rentabilidad pero con más riesgo.

Uno de los debates que se ha abierto en el sector es el de cobrar o no por los depósitos de sus clientes. Los institucionales o los de determinados patrimonios ya pagan por los recursos en sus respectivas entidades. Hasta el momento, los particulares minoristas se han librado de este coste.

Los seis principales bancos que cotizan en el Ibex ya han reducido el coste de los recursos por debajo del 1%. Sabadell (con un 0,24% sin incluir TSB) y Santander (0,13% por su negocio en España) aún gozan de algo de margen para mejorar su diferencial de la clientela con una mayor reducción de dichos costes del pasivo.

En contraposición, BBVA (0,05%) o CaixaBank (0,03%) ya han casi agotado, al cierre del tercer trimestre de 2019, el margen para reducir el coste de los recursos, aunque tendrían la opción de mejorar la rentabilidad de la inversión, en ambos casos en el 2% o algo por encima de ese porcentaje en el caso del grupo presidido por Jordi Gual.

Horarios comprimidos

Al margen de mayores comisiones y menos remuneración al ahorro, la mayoría de los bancos ya aplican desde hace tiempo unos horarios muy restringidos para las operaciones en ventanilla. Uno de los últimos en sumarse ha sido Bankia, que reduce su horario de caja desde enero de 2020 a menos de tres horas para sus clientes.

La mayoría de los bancos no sólo han reducido el horario de atención en ventanilla, sino que también han reconvertido su red con menos sucursales y oficinas de mayor tamaño con el objetivo de ofrecer servicios de asesoramiento y la comercialización de productos con mayor rentabilidad por sus comisiones.

Todo el sector se ha volcado por transferir a sus canales digitales aquellos operaciones de menor valor añadido. De esta manera, se busca una mejora de la eficiencia y una mayor rentabilidad al volcar a sus plantillas en labores más comerciales.

La tendencia hasta el cierre del tercer trimestre de 2019 se mantendrá y se incrementará a lo largo del recién estrenado 2020, ante el prolongado panorama de tipos de interés a cero o en negativo por parte del Banco Central Europeo (BCE).

Algunos máximos responsables de los bancos españoles han admitido, incluso en sus comparecencias públicas, la necesidad de replantearse el modelo negocio tradicional del sector financiero, basado en cobrar por lo que se presta y pagar por los ahorros. El contradiós, como diría el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, sería lo contrario. Eso sí, en algunos casos dicho contradiós ya se ha producido.

Artículos relacionados