BOLSA

Prosegur, algo más que autocartera

La es­tra­tegia de re­com­prar ac­ciones ha per­mi­tido a Prosegur es­ta­bi­lizar su co­ti­za­ción des­pués de la caída en pi­cado ini­ciada a prin­ci­pios de 2018 hasta los mí­nimos en tres años sobre los 3 euros por ac­ción re­gis­trados el pa­sado mes de oc­tu­bre. Una es­tra­tegia útil de la em­presa de se­gu­ridad

Para contener este desplome, Prosegur puso en marcha el pasado verano un programa de recompra de acciones, con fecha límite a 5 de junio de 2022, por hasta un máximo de un 10% de su capital. Un plan que no se ha visto alterado tras la recompra en noviembre de un paquete de algo más de 20 millones de acciones, representativas del 3,35% del capital, por 72 millones de euros. Una adquisición realizada a un inversor institucional que elevó su autocartera hasta el 4,55%.

Aunque la recompra de acciones no sea una de las medidas mejor consideradas por el mercado para frenar las caídas, lo cierto es que han conseguido estabilizar a la acción en torno a los 3,7 euros por acción tras un desplome que, a juicio de los analistas de Morningstar, no se corresponde con la solidez del negocio de la compañía de seguridad.

De hecho, el castigo sufrido a lo largo de los dos últimos años ha situado a la compañía entre las más infravaloradas de Europa al cotizar, según las estimaciones de la firma de inversión, con un descuento del 47%, teniendo en cuenta que por sus fundamentales debería estar cotizando sobre los 5,5 euros por acción.

El crecimiento de las ventas en cerca de un 10% al cierre del tercer trimestre confirman la solidez de su negocio más allá de que el beneficio se haya podido ver ligeramente deteriorado por otros factores secundarios. Con un PER de 19 veces, un valor contable de poco más de dos veces y una rentabilidad por dividendo del 3,5% parece lógico pensar que Prosegur supone una interesante oportunidad de inversión a los precios actuales.

Así los piensan también los expertos de Goldman Sachs, que en su último informe sobre Prosegur recomendaron compra con un precio objetivo en 5,8 euros por acción cuando en la actualidad cotiza a 3,7 euros.

Menos optimistas se muestran los expertos técnicos. Estos explican que para romper la actual dinámica lateral en la que ha entrado el valor después de la tendencia bajista sufrida en los dos últimos años, la compañía necesitará vencer una dura zona de congestión entre los 3,8 y los 4 euros por acción para lo que necesitará catalizadores más sólidos.

Artículos relacionados