Monitor de Consumo Bancario

Según la nueva Ley Hipotecaria, su cálculo debe ha­cerse sólo en base al in­terés ini­cial del prés­tamo

La TAE ya no es lo que era ni volverá a serlo

ING tendrá que pagar una se­vera multa por in­formar mal sobre el in­di­cador

ING
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El eu­ríbor sigue bajo signo ne­ga­tivo y es­tará en rojo mucho tiempo: hasta más allá del 2023 para ser poco exac­tos. No se es­peran grandes cam­bios en un ín­dice cuya anemia ator­menta a los ban­cos, que se las ven y se las desean para con­tra­rrestar la co­yun­tura y cua­drar sus ba­lan­ces. En esta te­si­tura, la TAE (Tasa Anual Equivalente), como fór­mula bá­sica para es­timar el coste total de un prés­tamo, va a dar mucho que ha­blar, con 'resbalones' como el de ING, re­cien­te­mente san­cio­nada por in­formar de­fi­cien­te­mente sobre este in­di­ca­dor.

La entidad financiera neerlandesa ha sido duramente sancionada por el Banco de España (BDE) con dos multas que suman un montante total de 5,4 millones de euros. El motivo de la primera sanción, que asciende a tres millones de euros, han sido sendas infracciones en el deber de informar completa y satisfactoriamente a sus clientes sobre la TAE de sus créditos, lo que según el criterio del supervisor no se hacía ni en la información previa al contrato ni en la documentación contractual. La segunda multa, de 2,4 millones de euros, se fundamenta en la falta de control de las gestorías contratadas por la entidad para facilitar "ofertas vinculantes a los clientes".

Banco Santander y Unicaja también sufrieron en sus carnes la labor sancionadora del BCE por motivos similares, siéndoles impuestas multas de seis ceros por falta de transparencia a la hora de informar de los costes del préstamo y los mecanismos de cálculo de la TAE. Sin embargo, la actualidad en torno a este indicador no se limita a estas supuestas vulneraciones: hay voces autorizadas que afirman que los últimos cambios legislativos despojan a la fórmula de toda su utilidad.

¿Un patrón desfasado?

Según la definición del BDE, la TAE indica el coste o rendimiento efectivo de un producto financiero. Se calcula de acuerdo con una fórmula matemática normalizada que tiene en cuenta el tipo de interés nominal de la operación, la frecuencia de los pagos (mensuales, trimestrales, etc.), las comisiones bancarias y algunos gastos de la operación.

Unas siglas familiares para todos aquellos vinculados a un préstamo, pero que según el comparador de productos financieros Helpmycash.com, se han quedado en poco más que papel mojado, al menos en lo que se refiere a las hipotecas a tipo variable. El motivo son los cambios introducidos por la nueva Ley Hipotecaria.

Según un estudio realizado por esta firma, la gran mayoría de hipotecas a tipo variable tienen un interés fijo que se aplica durante los primeros 12 o 24 meses (llamado tipo inicial) y un interés variable posterior, formado por un diferencial más un índice de referencia (el euríbor, normalmente), que se aplica posteriormente.

Cuando una hipoteca tiene un interés inicial y un tipo variable posterior, la Ley Reguladora de Contratos de Crédito Inmobiliario, en vigor desde el 16 de junio de 2019, establece que su tasa anual equivalente debe calcularse bajo el supuesto de que su interés inicial se aplica durante toda la vida de la hipoteca. Así lo indica su Anexo II, en el que se muestran los parámetros que deben usarse para determinar la TAE de las hipotecas.

"Imaginemos, por ejemplo, que una hipoteca variable tiene un interés del 2% el primer año y de euríbor más 1% los siguientes" -informa Helpmycash.com en un comunicado- "Con esta nueva fórmula, la TAE de este préstamo debe calcularse bajo la hipótesis de que el interés del 2% se aplica en todo el plazo de la hipoteca. Por lo tanto, a diferencia de lo que ocurría antes del cambio de regulación, la tasa anual equivalente no refleja cuánto costaría la hipoteca si se le aplicara el interés de euríbor más 1% pasados los primeros 12 meses".

El resultado es una TAE inflada, puesto que ya no se tiene en cuenta el interés a partir del segundo año. Por consiguiente, "esta medida ya no sirve para saber si un préstamo hipotecario a tipo variable es más barato que otro". El comparador, por tanto, aconseja calibrar otros factores a la hora de hacerse una idea del coste total de estos préstamos, como los diferenciales, los productos combinados o vinculados al préstamo, las comisiones de apertura, los posibles gastos de tasación, etcétera.

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