ANÁLISIS

La división de competencias ministeriales complica la ya difícil legislatura

Más de la mitad de los par­la­men­ta­rios no po­drán asistir a más del 80% de las co­mi­siones

Sebastián Abascal.
Sebastián Abascal.

Mientras miles de ciu­da­danos se han ma­ni­fes­tado en toda España este do­mingo en contra de Pedro Sánchez y su Gobierno, en una nueva muestra del bronco mo­mento po­lí­tico que acaba de co­men­zar, el pre­si­dente del Ejecutivo ha­blaba de nuevo de hacer de su man­dato la le­gis­la­tura del diá­logo.

Al margen de las discrepancias de las cifras estimadas de manifestantes entre las ofrecidas por los organizadores y las difundidas por la Policía, el hecho es que ha habido miles de personas que han respondido al llamamiento de la plataforma ‘España existe’, vinculada a Vox.

Podría no ser la última vez que lo hagan, como han anunciado sus líderes que harán siempre que discrepen con las iniciativas de Sánchez. Teniendo en cuenta estas condiciones impuestas por VOX, no es difícil aventurar que lo sucedido este domingo volverá a repetirse.

El tercer partido político por representación parlamentaria ha pedido de forma generalizada a los españoles que se concentraran ante sus ayuntamientos para exigir al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que defienda la Constitución y la unidad de España, como primera iniciativa en la calle en contra del nuevo Ejecutivo.

Tanto los líderes del Partido Popular como los de Ciudadanos habían aconsejado a sus militantes no acudir a estas manifestaciones, pero, pese a ello, también han coincidido en señalar que lo sucedido este domingo no será una excepción y alertan por la complejidad de las circunstancias en las que se va a desarrollar esta legislatura.

A la novedad de la configuración del nuevo Gobierno de coalición entre socialistas y miembros de Unidas Podemos, lo que planteará más de una disfunción en el día a día del Ejecutivo, advierten del complejo trabajo que se plantea de cara al funcionamiento del Parlamento.

La formación del Gobierno con cuatro vicepresidencias y dieciocho ministerios va a provocar la necesidad de constituir en el Congreso de los Diputados no menos de veintidós comisiones distintas para ejercer la labor de control al Ejecutivo.

A estas comisiones destinadas específicamente a controlar la acción del Ejecutivo, hay que sumar otras de no menor proyección pública como son las de control de la Radio Televisión Pública, la de relaciones con el Tribunal de Cuentas, la de Asuntos Europeos, la Constitucional y la de Presupuestos, que están al margen del número de ministerios existentes.

No se acaba aquí el galimatías parlamentario que se da por hecho que se va a producir en los próximos meses de la legislatura, según las fuentes consultadas por Capitalmadrid.com, pues hay que añadir las comisiones de Investigación de los asuntos más polémicos que se generan en cada legislatura y que suelen ser las que más trabajo provocan a sus señorías.

Por mal que se contabilice, las comisiones independientes, más las que corresponden a los ministerios vigentes en la presente legislatura, no habrá menos de 30 comisiones en la legislatura actual.

Si tenemos en cuenta que de las 22 fuerzas políticas presentes en el Congreso solo cuatro partidos cuentan con más de 15 diputados se hace difícil ver cómo podrán participar el resto fuerzas en el sistema de control al Gobierno.

Desde los pequeños partidos alertan de que no es una cuestión baladí. Las comisiones cuentan con poder legislativo pleno, lo que podría provocar que si se enviara a las mismas de forma simultánea varios proyectos legislativos, los diputados no pudieran ejercer una de las principales labores para la que han sido elegidos por los ciudadanos como es la de legislar.

La mesa de la cámara tiene mucho trabajo y muy delicado por delante que hacer en los próximos días. Pese a que el mes de enero es un mes inhábil a efectos parlamentarios, es de esperar que se reúnan primero para elegir la Diputación Permanente, que es la que asume las funciones del día a día cuando no se reúne el pleno, y para que se apruebe como se subagrupan a su vez el numeroso grupo conformado por los distintos partidos del grupo mixto.

Desde el empresariado se considera muy importante este hecho. Los partidos políticos son la vía habitual para poder defender sus intereses durante el proceso legislativo.

Estos señalan que, si es importante contar con Gobierno, no se puede echar en falta la función de los legisladores. El caso más evidente de cómo la falta de mayorías puede interferir en el funcionamiento de un país,

lo muestra la situación del Parlamento Británico donde ha sido necesario realizar unas nuevas elecciones para poder aprobar la fecha concreta de su salida de la Unión Europea.

Quizás no resulte necesaria una nueva convocatoria electoral inicialmente para resolver el complejo funcionamiento a que se van a enfrentar ambas cámaras a partir del mes de febrero, pero es otra muestra más de la dificultad de gobernar con la actual conformación política.

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