Santander, con tres, ajus­tará el nú­mero con la lle­gada de Isasi por De la Dehesa

Con cuatro, Sánchez supera en vicepresidentes a cualquier banco del Ibex-35

FG pres­cindió de esa fi­gura du­rante la mayor parte de su pre­si­dencia en el BBVA

Sanchez.
Pedro Sánchez, pte. del Gobierno.

El Gobierno de coa­li­ción de Pedro Sánchez no iba a ser menos que cual­quier con­sejo de ad­mi­nis­tra­ción de los ma­yores bancos del país, en el punto de mira todos ellos de sus so­cios de Unidas Podemos. Con las cuatro vi­ce­pre­si­den­cias anun­cia­das, Sánchez su­pera a los pre­si­dentes de la banca y se equi­para a un fa­lle­cido Emilio Botín que ya re­dujo el nú­mero de esos cargos en 2013. El Santander aún cuenta con tres, pero ese nú­mero de vi­ce­pre­si­den­cias se re­du­cirá en unos meses con los cam­bios pre­vis­tos.

Los códigos de buen gobierno corporativo se antojan ajenos en el terreno político, al menos en el Gobierno de coalición que ha comenzado a forjar Pedro Sánchez con cuatro vicepresidencias, tras la ya confirmada para Teresa Ribera para Transición Ecológica y Reto Demográfico.

Más allá de la lectura política de que con la cuarta vicepresidencia se limita el poder de Pablo Iglesias, lo cierto es que la estructura del Gobierno de Pedro Sánchez ya supera los organigramas de muchas empresas, incluidos los de los principales bancos del país que cotizan en el Ibex.

El Santander de Ana Botín cuenta por el momento con tres vicepresidencias: Bruce Carnigie-Brown; Rodrigo Echenique, y Guillermo de la Dehesa. Eso sí, este último dejará dicho cargo y el de consejero dentro de unos meses, justo cuando la junta de accionistas anual ratifique su relevo por Luis Isasi, que será consejero y presidente no ejecutivo de Santander España.

Las cuatro vicepresidencias del Gobierno de Sánchez se vivieron en el propio Santander hasta 2012. Aún bajo la presidencia de Emilio Botín, el grupo que ahora preside su hija, Ana Botín, ya redujo el número de vicepresidentes a tan sólo tres, el mismo número que se había barajado en un principio para el nuevo Ejecutivo de coalición.

En el resto de los principales bancos españoles con una vicepresidencia basta, salvo en el caso de Bankia. La entidad presidida por José Ignacio Goirigolzarri carece de esa figura en su organigrama aunque, en cierta medida, el consejero delegado, José Sevilla, sería la persona que representaría dicho cargo.

El Sabadell presidido por José Oliu cuenta con Javier Echenique como vicepresidente del grupo. CaixaBank reconoció a Tomás Muniesa sus logros y méritos en las filiales aseguradoras con una vicepresidencia en el grupo que preside Jordi Gual. En Bankinter, dicho cargo recae en Cartival, la sociedad mediante la que Jaime Botín controla el accionariado del banco y cuya representación recae en su hijo Alfonso.

En las antípodas

Frente a la megalomanía de Pedro Sánchez se situaría el no menos controvertido Francisco González (FG). Durante sus casi dos décadas de presidencia del BBVA, el de Chantada prescindió por completo de la figura de vicepresidente, una ausencia que no se veía con buenos ojos por parte de los organismos supervisores por el tamaño del grupo bancario y la inexistente concreción de cómo se debería asumir un súbito relevo en la cúpula de la entidad.

A finales de abril de 2019, el ahora presidente del BBVA, Carlos Torres, recuperaba la figura de vicepresidente con el nombramiento de José Miguel Andrés, que dejaba el cargo de consejero coordinador en manos de Juan Pi Llorens en pleno escándalo por el caso FG-Villarejo.

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