BOLSA

En 2020, dólar más débil

El dólar per­derá fuelle a lo largo de este nuevo ejer­cicio des­pués de dos años de re­cu­pe­ra­ción frente a las prin­ci­pales mo­nedas mun­dia­les. En sep­tiembre llegó a marcar su nivel más fuerte desde 2017 cuando se acercó a la pa­ridad con la mo­neda co­mún.

A partir de entonces ha vuelto a mostrar un cierto debilitamiento que seguramente se prolongará a lo largo de los próximos meses.

El billete verde, con todo, se mantiene todavía en la media registrada en la última década, lo cual ha generado algunos cambios significativos en el mercado, como la mayor dificultad de los mercados emergentes más dependientes de esta divisa.

Circunstancia que podría cambiar de confirmarse la progresiva devaluación del dólar prevista por los analistas para 2020. Aunque no conviene desdeñar la alta demanda como activo refugio, todo apunta a que el dólar seguirá su debilitamiento frente al euro y al resto de grandes monedas internacionales en un proceso de depreciación encubierta ante el interés de las autoridades norteamericanas para impulsar sus exportaciones.

Esto podría ocasionar ciertas distorsiones en el comercio mundial que podrían afectar a los socios comerciales de EEUU de no ser porque el dólar suele tener un comportamiento atípico cuando se debilita o es debilitado. Lo expertos en divisas apuntan a que un dólar menos fuerte influye en el precio al alza de las materias primas con el consiguiente beneficio para productores y exportadores.

Al tiempo, también se verán beneficiados aquellos mercados emergentes obligados a emitir cantidades considerables de deuda denominada en dólares con lo que la debilidad de las monedas de los mercados emergentes facilitará la compra de la divisa estadounidense y reducirá su gasto de financiación. En este sentido, recuerdan que el 80% de la financiación del comercio internacional está denominada en dólares estadounidenses.

Un dólar débil, por tanto, ayudará a impulsar el comercio mundial, favoreciendo el crecimiento global. En el hipotético caso de que se diera el proceso contrario, un billete verde más fuerte, la más probable sería una reducción tanto de los gastos personales como de los costes empresariales lo que a la larga derivaría en un crecimiento del desempleo, impulsando los riesgos de una crisis global.

Todo ello explica por qué los expertos esperan que el euro vuelva a superar la cota de 1,14 dólares a lo largo de este año.

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