Sin este so­porte, la eco­nomía nor­te­ame­ri­cana caería al pe­lotón de los torpes

El infernal dominó de la deuda de EEUU pone en jaque a la economía mundial

La renta per cá­pita se des­plo­maría de los 67.000 dó­lares anuales a menos 5.000 dó­lares si el en­deu­da­miento se de­tu­viera

Economía en EEUU
Economía en EEUU

Los bancos cen­trales han te­nido que salir al res­cate de las eco­no­mías mun­diales en la úl­tima crisis con una doble re­ceta, el aba­ra­ta­miento del precio del di­nero hasta mí­nimos his­tó­ricos y la compra de deuda es­tatal y de las com­pañías pri­va­das. Esta úl­tima ac­tua­ción ha pro­por­cio­nado di­nero extra a la banca, que ha ser­vido para se­guir fi­nan­ciando el dé­ficit de las eco­no­mías, mien­tras que ha evi­tado un es­tran­gu­la­miento de la li­qui­dez. La con­se­cuencia ha sido una in­fernal ca­rrera de en­deu­da­miento a ni­veles des­co­no­ci­dos.

Hasta el punto de que la agencia Bloomberg asegura en un análisis que si se detuviera la máquina de la deuda en Estados Unidos, la renta per cápita de los americanos se reduciría desde los 66.900 dólares al año hasta una cifra negativa de 4.857 dólares.

Es un dominó infernal. En un artículo, el escritor Michael Snyder pone al descubierto esta trama de la deuda americana con toda su crudeza. El endeudamiento de los norteamericanos en tarjetas de crédito es de un billón de dólares, en tanto los préstamos para estudios ya suponen 1.500 millones de dólares. Comenta que la deuda de las empresas se ha duplicado en estos últimos años y que los números rojos del Gobierno se elevan hasta los 22.000 millones de dólares.

¿Qué pasaría si de repente las entidades encargadas de dar respaldo se negaran a incrementar la financiación y decidieran no aumentar la deuda de estos colectivos? Muy sencillo. Estados Unidos entraría en barrena, el país se metería de lleno en una depresión económica, con un colapso total del sistema económico, dependiente de la “maquinita” de fabricar nuevas deudas. Es un peligro en el que todos han pensado alguna vez, pero que ha dejado de ser una oportunidad para convertirse en un auténtico riesgo para la economía.

El desplome del dominó de la deuda llevaría a Estados Unidos a la cola entre los países por su renta per cápita. Se colocaría en el pelotón de los torpes, en el que se encuentran ahora mismo Japón, Grecia e Italia.

La deuda sigue creciendo

En su repaso a la economía norteamericana, Snyder asegura que lo único que constituye un freno para que Estados Unidos se marche a la cola entre los estados por su economía es la deuda que fluye por las venas de esta economía.

La política de inyectar dinero sin límites al sistema productivo ha tenido consecuencias positivas, pero también negativas, como se ha comentado antes. En el lado bueno de la balanza, ha evitado dificultades para una serie de empresas que podían haber sufrido graves problemas de supervivencia.

Desde el punto de vista negativo, ha inflado una peligrosa burbuja en el mercado bursátil y en el de deuda pública. El banco central de Estados Unidos ya dio marcha atrás a la política de inyecciones ilimitadas de dinero, pero hace unas semanas se vio obligado a hincar las rodillas en tierra, y a dar la vuelta a su política de tipos de interés, con una reducción en un cuarto de punto del precio del dinero.

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