BOLSA

Merlin Properties, suelo firme

Pese al evi­dente en­fria­miento ex­pe­ri­men­tado en los úl­timos me­ses, mu­chos ana­listas aven­ta­jados creen que el sector in­mo­bi­liario es­pañol sigue ofre­ciendo buenas opor­tu­ni­dades con una no­table ven­taja res­pecto a la media eu­ro­pea.

Este ha sido uno de los argumentos que ha llevado a Credit Suisse a destacar este verano, incluso en medio de la tormenta bursátil, el alto potencial de Merlin Propertis, la mayor socimi española. La firma suiza ha elevado su precio objetivo de 13,39 a 14,5 euros por acción. Esta estimación supone un potencial de revalorización del 20% desde la línea de soporte sobre los 12 euros en los que cotiza en la actualidad, lo que justifica la recomendación de sobreponderar.

Merlin Properties cuenta con un valor de cartera de 12.000 millones de euros, así como una excelente diversificación en todos los subsectores inmobiliarios, con una ligera sobreexposición al mercado de oficinas –la mitad de su cartera total-, que le permite, en general reducir, de forma significativa los riesgos a los distintos ciclos.

Dentro de esta actividad destaca la puesta en marcha en estos días la remodelación del emblemático edificio de la Plaza de Callao de Madrid, alquilado a la FNAC, para convertirlo en un centro comercial, de ocio y restauración. Este proyecto contará con una inversión de 20 millones de euros y estará listo en segundo trimestre de 2021 si se cumplen los plazos previstos.

Otros catalizadores, según la firma suiza, serían los progresos de las asignaciones en la cartera de desarrollo, una creciente exposición a la logística -con el objetivo de pasar del 10% actual hacia el 20% aprovechando el positivo rendimiento dentro de la cartera existente de Merlin-; así como el aumento de la ocupación, actualmente en cifras cercana al 93%.

Aunque el grupo inmobiliario no está exento de riesgos, especialmente ante una posible desaceleración económica, los cierto es que estos se limitan de momento a su exposición al comercio minorista y al excesivo control del Santander, su accionista principal con el 22,26% del capital social. Un peso que puede condicionar la estrategia del grupo o generar inestabilidad ante posibles desinversiones de calado. Algo casi descartable en la actualidad, aunque en el mercado nunca se puede poner la mano en el fuego.

Unas condiciones generales que justifican la fortaleza del grupo en Bolsa. Las acciones de la socimi acumulan una rentabilidad del orden del 15% en el año en una clara tendencia alcista que, sin embargo, deja algunas sombras. El valor ha estado coqueteando en estos días con su principal nivel de soporte sobre los 11,8 euros. De perderlo, algo aparentemente difícil, podría iniciar un brusco descenso hacia los 11 euros, lo cual, señalan los analistas, no sería más que una gran oportunidad para hacer cartera incluso con mayor agresividad.

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