Monitor del Seguro

Ahorro y Vida pre­sentan buenas pers­pec­tivas pero do­minan las pro­vi­siones

Seis meses para darle la vuelta a los resultados

El sector cuenta con dos tri­mes­tres, uno ya casi aca­bado, para me­jorar su si­tua­ción

iAhorro
Ahorro como valor seguro.

Comienza el nuevo curso, y el sector ase­gu­rador parte con una nota no de­ma­siado buena; mucho ten­drán que cam­biar las cosas para que la in­dus­tria acabe el año con un apro­bado. Algo per­fec­ta­mente po­si­ble. Ya ocu­rrió en 2018: en el primer se­mestre del año las primas del se­guro di­recto ce­rraron con un mí­nimo des­censo del 0,04%, y el año acabó con un in­cre­mento de la fac­tu­ra­ción por la venta de pó­lizas de casi el 1,5%.

No obstante, la situación de partida de este año es algo peor. Entre enero y junio las primas han caído prácticamente un 1% (0,97%) hasta los 33.687 millones de euros, según los datos de Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras y Fondos de Pensiones (ICEA). El talón de Aquiles sigue siendo el mismo, el seguro de Vida, con una caída de estos ingresos del 5,14% (hasta los 14.703 millones de euros), y el eslabón débil de este negocio tampoco ha cambiado, el seguro de Ahorro, con un descenso de las primas del 6,36%.

En cualquier caso, la evolución de estos seguros de Ahorro ha sido algo mejor que la que exhibía el año pasado en el mismo periodo (con una caída del 7,25%) y, además, hay que destacar que las provisiones de Vida crecieron un 3,94%, un ritmo superior al avance del año anterior por estas fechas (2,50%). Esto no ocurre con el seguro de Vida Riesgo. Entre enero y junio de este año, las primas han aumentado tan solo un 0,60%, cuando en el mismo periodo de 2018 el ritmo de avance era de nada menos que un 11,38%.

Por tanto, se puede deducir que el seguro de Vida sigue de capa caída, con el segmento de Ahorro lastrado aún por el prolongado contexto de tipos de interés en mínimos, y con el segmento de Riesgo empezando a flaquear.

¿Y qué pasa con No Vida? La facturación del conjunto de estos ramos aumentó un 2,52% en términos interanuales hasta sumar 18.984 millones de euros. Es un avance, pero hay que estar atentos. De hecho, se aprecia una desaceleración respecto al los resultados del año anterior, cuando las primas crecían a un ritmo del 3,98%.

Este menor ímpetu en el crecimiento no es cosa de un solo ramo, sino que a esta reducción del incremento de la facturación han contribuido los principales seguros de No Vida, empezando por el de Autos, que lleva varios trimestres consecutivos mostrando signos de debilidad. Las primas han aumentado en el primer semestre un 1,62% (5.861 millones), cuando hace un año crecían un 2,43%. Y eso que los precios de estas pólizas están subiendo.

Según el último Índice Trimestral de Precios de Seguros de Coche elaborado por Kelisto.es, en junio se batieron todos los récords, al alcanzar un precio medio de 709,31 euros, lo que supone un incremento de un 8% con respecto a 2018 y una subida de casi el 13% con respecto a 2015, año en el que se empezó a realizar este índice.

Autos es el ramo más flojo de entre los grandes de No Vida, y el que mayor fortaleza exhibe es Salud, con un incremento de las primas del 4,10% (4.459 millones de euros) y avances en todas las modalidades (4,18% Asistencia Sanitaria, 3,80% Reembolso, y 2,71% Subsidio). Aunque no hay que perder de vista que también crece a un menor ritmo que el año anterior (5,72%).

Lo mismo ocurre con los seguros Multirriesgos. El incremento de las primas fue del 2,48% (3,58% hace un año) hasta los 3.877 millones, con Hogar (4,25%) y Comunidades (3,26%) tirando del ramo, e Industrial restando (-2,63%). Los llamados ‘seguros diversos’, englobados bajo la denominación Resto No Vida, incluyen las protecciones más ligadas a la actividad económica, y experimentaron un aumento de su facturación semestral del 2,22% (4.787 millones). En este caso, destaca el avance de Caución (75,38%) y la caída de Incendios (18,56%).

Estas son las cifras con las que el sector asegurador parte en el segundo semestre del año, unos resultados que habrá que mejorar para lograr acabar el ejercicio 2019 con crecimiento de primas. El panorama no es nada halagüeño, al contexto de unos tipos de interés muy bajos se suma un incierto panorama económico y político y unos mercados muy volátiles, recientemente afectados por temas tan importantes como la tensión creciente entre Estados Unidos y China; la inversión de la curva que ha tenido lugar en varios bonos, entre ellos los de EEUU, un indicador adelantado que se suele interpretar como un vaticinio de una recesión; o la creciente posibilidad de que finalmente se materialice un Brexit sin acuerdo.

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