El precio que pa­gará Cofina será muy in­fe­rior al pac­tado con Altice

Prisa liquida Media Capital, su filial lusa, a precio de saldo

Agobiada por re­sul­tados de­cep­cio­nan­tes, con­sigue que el Gobierno luso no se oponga a la venta

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Aunque las con­di­ciones de la venta no estén to­davía ce­rradas al 100%, en Portugal ya se da por des­con­tado que el in­flu­yente grupo de prensa Media Capital tiene los días con­tados en manos de Prisa. Tras un mes de ne­go­cia­ciones con el grupo por­tu­gués Cofina, en ré­gimen de ex­clu­si­vidad por un plazo sus­cep­tible de ser am­pliado de 30 días, solo queda es­perar el anuncio ofi­cial de la venta de la fi­lial, por un precio muy in­fe­rior al pa­gado hace dos dé­ca­das. Las voces crí­ticas que se es­cu­chan en el sector y en la clase po­lí­tica local son inexis­ten­tes.

Al contrario de lo que pasó en 2018, cuando Prisa tenía ya firmada la venta de MC a Altice por 440 millones de euros, la ola general de hostilidad y las exigencias de la Autoridad de la Competencia (AdC), han desaparecido. En 2018, el grupo francés, que ya controlaba Meo (la antigua Portugal Telecom), tuvo que renunciar a la operación.

El precio que se baraja ahora representa prácticamente la mitad del que hubiera pagado Altice. Con la deuda ya reestructurada, Prisa tiene ahora una mayor margen de maniobra financiera para liquidar de golpe su operación lusa, por la cual Cofina solo contempla pagar un precio de saldo: entre 220 y 230 millones, o sea el equivalente a 5 o 6 veces el Ebitda de MC.

Una suma, aun así, por encima del valor bursátil, situado en torno a los 160 millones. Cabe recordar que Prisa controla casi un 95% de MC, cuyo valor contable a largo plazo cayó en 2018 a los 254 millones, frente a los 330 y 416 millones fijados respectivamente en 2017 y 2016.

Antes del anuncio oficial de las negociaciones con Cofina, en la prensa lusa saltó la noticia de que Prisa mantenía conversaciones con una cadena brasileña, Record TV, que estaría dispuesta a hacerse con MC a cambio de 315 millones de euros. Sin confirmación oficial, la información solo cosechó reacciones negativas en el sector y en la clase política.

Sin duda, nadie estaba dispuesto a permitir que un grupo controlado por la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD) pasara a tener en Portugal un 23% de “share” de la televisión generalista (TVI, TVI24), media docena de radios (incluyendo la líder Radio Comercial), aparte de la productora de contenidos Plural y otros activos.

Salida de Prisa de Portugal

En todo o caso, de confirmarse la venta de MC a Cofina, y por lo tanto la salida de Prisa de Portugal (el grupo español llegó a MC en 2005 y en 2008, tras sendas Opas, ya ostentaba el control casi absoluto), aun quedará sobre la mesa la cuestión de saber si las condiciones pactadas por ambos grupos serán asumibles en su totalidad, por la reguladora del sector ERC, y eventualmente también por parte de la AdC.

En el caso de que la decisión de ERC fuera negativa, la operación quedaría automáticamente anulada, con que AdC solo tendría la última palabra, poniendo sus condiciones, en el caso de que venta pasara con éxito la criba de ERC.

Cabe recordar que Altice solo decidió retirar su oferta de 440 millones por MC, aceptada por Prisa, y ante la cual una ERC dividida no hizo nada más que lavarse las manos, después de que la AdC, fuertemente presionada por el sector y por parte de la clase política, condicionara su visto bueno a una serie de condiciones que el grupo galo adquiriente consideró inaceptables.

En aquel momento, TVI aun lideraba la televisión, con un “share” del 23%, con que de hacerse con MC, el grupo galo, ya con Meo, controlaría prácticamente la mitad de la televisión generalista de Portugal.

Desde entonces, el panorama cambió a favor de la competencia de TVI, en concreto de la cadena SIC, que es ahora líder con un 19% de audiencia, frente al 17% atribuido a TVI, la cual ya solo tiene 1,7 puntos más de “share” que RTP1.

Pero, aunque ERC y eventualmente AdC decidan condicionar la venta de MC, aunque fuera con condiciones menos drásticas que aquellos rechazados por Altice, cuya estrategia pasaba por situar todas sus actividades (televisión, radio, prensa escrita, Internet, producción de contenidos audiovisuales…) bajo una estructura vertical, Cofina advierte que no contempla desprenderse de ningún activo de su imperio, cuyo modelo de plataforma mediática asienta principalmente en la busca de sinergias.

Grupo portugués, no francés

De hecho, queda patente que Cofina no suscita en el sector ni en la clase política (y menos en el Gobierno de izquierdas) el mismo tipo de reacciones hostiles que hicieron fracasar la venta de MC a Altice.

Y, además, tiene ostensiblemente garantizado la benevolencia de la clase política. Prácticamente, solo el Partido Comunista advierte contra los riesgos de una concentración excesiva en manos de Cofina, que sumando TVI, TVI24 y TVCM tendrá un 23% de la audiencia televisiva nacional; concentrará media docena de radios, el mayor periódico nacional CM, revistas, publicaciones deportivas e económicas, un portal de Internet, etc., sin olvidar Plural, la mayor la productora de contenidos audiovisuales.

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