INVERSIÓN

El Banco Internacional de Pagos alerta sobre el riesgo de re­editar la crisis sub­prime

Los ricos los prefieren verdes

Las grandes for­tunas apuestan por el dólar en la re­ce­sión, con 200 in­ver­sores cua­li­fi­cados es­pe­rán­dola para este año

Economía en EEUU
Economía en EEUU

Los pro­nun­cia­mientos sobre un pró­ximo des­plome de la eco­nomía es­ta­dou­ni­dense han dado paso a una res­puesta con­tun­dente por parte de los in­ver­so­res. Después de que el Banco Internacional de Pagos, el su­per­visor de la banca mun­dial, aler­tara sobre la po­si­bi­lidad de otra nueva crisis sub­prime, los in­ver­sores han co­men­zado a si­tuar parte de sus ca­pi­tales en li­qui­dez, en busca de apro­ve­char los mo­vi­mientos ba­jistas en los va­lo­res. Los ricos toman po­si­ciones ante lo que pueda ve­nir.

La economía estadonidense avanza hacia otra irrefrenable crisis. Después de diez años de crecimiento, los indicadores y los pronunciamientos de los actores de los mercados anticipan un cambio de ciclo en la actividad de los sectores productivos de la mayor maquinaria del mundo. Con una deuda que se aproximará a la cota del 125% sobre el PIB en pocos años, los especialistas observan con terror cómo la curva de tipos de ha invertido y los intereses del dinero a corto plazo superan a las tasas a medio y largo plazo.

Gestoras de fondos como Guggenheim o el propio banco de inversión Nomura han alertado en las últimas semanas sobre la delicada situación de los mercados estadounidenses. Esta misma semana se ha conocido que el fund manager Paul Singer ha decidido acumular dinero con el objetivo de aprovechar las gangas que aparezcan en el momento del estallido de la depresión. El diario digital Zero Hedge alertaba también de que 200 fondos que manejan 4,1 billones en activos se mostraban cada vez más pesimistas sobre el futuro de la economía en un escenario casi inmediato, antes del 2020.

Caída a plomo

Este medio también se ha referido a la predicción de uno de los gurús de Wall Street, Rick Stone, quien ha advertido que en la próxima década los rendimientos de los bonos van a caer a plomo, lo que va a dejar huérfanos de rentabilidad a miles de millones de fondos de capital riesgo y fondos privados, muchos de ellos especulativos, que deberán salir a buscar otras fuentes de riqueza.

El análisis del Banco Internacional de Pagos ha constituido un nuevo mazazo para los mercados norteamericanos. El último informe trimestral de esta institución advierte sobre las coincidencias entre la actual crisis de deuda respaldada por activos y la de las subprime de hace diez años. La gravedad sería inferior, pero no se descarta una fuerte inestabilidad de los mercados, porque los inversores han incrementado su riesgo en busca de mayores rendimientos.

Hay que recordar que al agotamiento del ciclo económico alcista al otro lado del Atlántico después de años de apoyo por parte del banco central, la Fed, se suma un deterioro considerable del sector exterior de ese país, debido a la campaña proteccionista iniciada por el presidente Donald Trump frente a China. Esta decisión está provocando una fuerte contracción del comercio exterior.

En la situación actual, en el momento en que lleguen las vacas flacas, el sector exportador estadounidense no podrá empujar la economía con toda su potencia, al tiempo que la demanda interna se encontrará maniatada por el descenso en la actividad. Mientras tanto, los inversores con alta capacidad adquisitiva hacen caja para aprovechar las gangas que surjan.

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