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Acerinox, ajuste general

La pau­la­tina di­gi­ta­li­za­ción y la ro­bo­ti­za­ción para op­ti­mizar los pro­cesos de pro­duc­ción en el sector han lle­vado a Acerinox a plan­tear un fuerte y duro ajuste de plan­tilla en su fac­toría del Campo de Gibraltar.

El fabricante de acero inoxidable prevé iniciar un procedimiento de despido colectivo que podría afectar a unos 300 de sus trabajadores.

Este procedimiento conllevará la negociación con los representantes legales de los trabajadores para alcanzar un acuerdo destinado a lograr los objetivos necesarios de adecuación de la plantilla a las actuales necesidades organizativas y productivas de la factoría del modo menos traumático posible.

Un proceso de ajuste laboral que se puede ampliar al resto de factorías, pues se enmarca dentro de su plan de optimizar su producción mediante la paulatina automatización de sus procesos de programación y control para la mejora de la capacidad competitiva de la fábrica. A ello se suma la racionalización de adquisiciones y expediciones, la búsqueda de la eficiencia energética y sinergias en los procesos de fabricación y distribución.

Un conjunto de medidas destinadas a fortalecer las cuentas de la compañía después de incumplir sus previsiones en la primera mitad del año con un beneficio de 69 millones de beneficios, un 50% por debajo de las ganancias contabilizada en junio de 2018.

No obstante, el desarrollo de este plan de optimización puesto en marcha a principios de año está cumpliendo los objetivos previstos, dejándose notar en la mejor evolución de la compañía en el segundo trimestre del ejercicio.

Un avance sustentado en la mejora de los rendimientos, reducción en el nivel de reclamaciones de clientes, mejor eficiencia en la utilización de consumibles y optimización de tiempos en los procesos productivos fijado en el plan de optimización. Tendencia que ahora debe confirmar en sus cuentas del tercer trimestre.

De momento, su cotización ha recuperado cerca un 10% en el mes de septiembre, reduciendo a poco más del 2% su balance negativo en el año en medio de las incertidumbres provocadas por la guerra comercial. La mejoría de su perfil técnico podría llevar al valor a luchar pronto de nuevo por recuperar la cota de los 9 euros. Al menos eso es lo que esperan los expertos. De conseguirlo afianzaría el cambio de tendencia ya con un objetivo algo más ambicioso en los 10 euros de cara a los próximos meses.

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