ANÁLISIS

Las elecciones comprometen el viaje del Rey a Cuba y los objetivos empresariales

Peligra el pro­yecto es­tra­té­gico más im­por­tante pre­pa­rado hasta el mo­mento para la isla

Cubanos haciendo cola
Cubanos haciendo cola

La con­vo­ca­toria de las elec­ciones para el 10 de no­viembre pone en riesgo la vi­sita de los Reyes a Cuba pre­vista con oca­sión del 500 aniver­sario de la fun­da­ción de La Habana que se con­me­mora el 16 de no­viem­bre. Comprometida en no­viembre del año pa­sado entre pre­si­dente de Cuba, Miguel Díaz Canel, y el pre­si­dente del Gobierno es­pañol, Pedro Sánchez, su rea­li­za­ción no está ga­ran­ti­zada.

Aunque Zarzuela ha confirmado que Felipe VI tiene previsto asistir a la ceremonia de entronización del nuevo emperador de Japón, Naruhito, el próximo 22 de octubre, que enlazará con una visita de Estado a Corea del Sur, en cambio no lo ha hecho para una posterior visita a La Habana.

Si bien desde el ministerio de Exteriores se continúa preparando la visita de los Reyes, hasta el punto de que su ministro, Josep Borrell, tiene previsto acudir a Cuba los días 16, 17 y 18 de octubre, para culminar los detalles de la misma, este viaje, que sería la primera visita oficial de un Jefe del Estado español a la isla, no está garantizado.

Pese a que Juan Carlos I visitó La Habana en 1999, no fue una visita oficial, como sí lo sería en esta ocasión. La presencia del Rey emérito se debió a su participación en la IX Cumbre Iberoamericana que correspondió organizar a Fidel Castro aquel año.

Los preparativos de la visita están siendo analizados con mucho detalle por dos grupos de empresarios españoles. Por una parte, los que llevan trabajando muchos años con el Gobierno cubano y que están pendientes de cobrar los más de 300 millones de euros que el Gobierno de La Habana les debe desde hace años.

Pese a los viajes de los distintos responsables del Gobierno español y las buenas palabras del Gobierno cubano, el endurecimiento de las condiciones impuestas por Donald Trump está haciendo mucho más difícil el cobro de la deuda. Aunque Cuba tiene fama de ser buen pagador, su problema es que no dispone de liquidez.

A ello hay que añadir que ante el miedo de las represalias de la administración de EEUU, algunos bancos españoles incluso se han negado a hacer las transferencias del dinero pagado por el Gobierno de La Habana a las empresas acreedoras.

Aunque la ministra de Industria, Reyes Maroto, planteó en Cuba el pasado mes de junio que el gobierno de Díaz Canel estableciera un plan gradual y cierto del pago para que las empresas españolas supieran cuándo iban a cobrar, la situación no ha mejorado. Según fuentes empresariales españolas acreedoras de la administración cubana, desde la visita de Maroto, no se ha producido ninguna mejora significativa.

El otro grupo de empresario muy interesado en la mejora de las relaciones que debería producirse con el viaje de los Reyes es el implicado en un gigantesco proyecto en el que confluyen las áreas de infraestructuras, turismo, transporte y cultura.

Este proyecto está previsto desarrollarlo en una veintena de años aprovechando que la nueva constitución cubana permite la participación extranjera en lo que concierne a inversión, concesiones administrativas y propiedad privada.

Bien es cierto que sobre el futuro de la propiedad de los terrenos donde se implanten los proyectos previstos por los empresarios españoles hay diferentes interpretaciones, entre otras, si los terrenos quedarán sometidos a la modalidad “freehold” o “lease hold”, que rememoran la modalidad jurídica de propiedad de la tierra del Reino Unido.

El proyecto es mucho más ambicioso que el de la limpieza de la Bahía de La Habana cuyo coste se evalúa en unos 311 millones de dólares y para el que, pese a la modestia de las cifras, todavía no existe financiación.

Uno de los problemas más graves de cualquier proyecto a desarrollar en Cuba es la financiación, ya que el país no cuenta con ayudas de organismos internacionales con la única excepción del Programa de Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD).

El primer objetivo para este macro proyecto es encontrar la financiación para el estudio de factibilidad. Fuentes diplomáticas aseguran a capitalmadrid.com que dada a dimensión del proyecto, la financiación del estudio de factibilidad encaja abiertamente en los objetivos de los proyectos de Cooperación con que cuenta la Unión Europea.

La incorporación de Josep Borrell a Bruselas como Alto Representante de Política Exterior podría facilitar el impulso del proyecto y darle un ámbito comunitario. Borrell tendrá que superar el ‘Hearing’ del Parlamento Europeo el próximo 7 de octubre.

En cuanto al desarrollo empresarial posterior del proyecto, aun a pesar de ser una iniciativa española, podría llevarse a cabo a través de diversas asociaciones empresariales de ámbito comunitario.

La suspensión o el retraso del viaje de los Reyes sería un nuevo contratiempo para las inversiones que tanto necesita Cuba y que serían tan relevantes para España.

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