Uno de los ob­je­tivos prin­ci­pales es la me­jora de la efi­ciencia en la fi­lial bri­tá­nica

El Sabadell pondrá en marcha su nuevo plan estratégico para TSB entre el Brexit y el 10-N

La en­tidad ya ha re­cu­pe­rado este año el pulso co­mer­cial tras los pro­blemas tec­no­ló­gicos

Banco Sabadell
Josep Oliu, Banco Sabadell

El com­plejo es­ce­nario que se di­visa en el ho­ri­zonte más in­me­diato pa­rece in­quietar poco al grupo pre­si­dido por Josep Oliu. El Sabadell ba­raja fi­nales de oc­tubre o pri­meros de no­viembre para dar a co­nocer el nuevo plan es­tra­té­gico tra­zado por Debbie Crosbie, con­se­jera de­le­gada de TSB desde el pa­sado mayo. Ni la ame­naza de un Brexit duro por parte del primer mi­nistro Boris Johnson ni las elec­ciones ge­ne­rales del 10 de no­viembre en España su­ponen obs­táculos para sentar las bases de fu­turo para su fi­lial bri­tá­nica, con el ob­je­tivo puesto en la me­jora de la efi­cien­cia.

El Sabadell está dispuesto a cumplir con el compromiso adquirido de ofrecer al mercado el nuevo plan estratégico de TSB, su filial en el mercado británico. Aunque fuentes oficiales consultadas indican que aún no hay una fecha concreta, su presentación se producirá entre finales de octubre y primeros de noviembre.

Con independencia de la fecha final que se elija por parte del grupo presidido por José Oliu, durante ese periodo temporal hay dos acontecimientos que pueden ser determinantes para el banco. Por un lado, la salida del Reino Unido a finales del próximo mes de la Unión Europea, el proceso conocido como Brexit, y la convocatoria de las elecciones generales en España para el 10 de noviembre.

Estos dos acontecimientos, a priori, parecen claves para trazar la hoja de ruta de cualquier banco, ya que las consecuencias de ambos pueden complicar la consecución de algunos de los objetivos sobre los que lleva trabajando Debbie Crosbie desde el pasado mes de mayo, cuando fue elegida consejera delegada de la filial británica.

Bien es cierto que algunos de los objetivos son más de carácter interno. La mejora de la eficiencia en TSB es uno de los puntos claves. Desde su adquisición, el banco británico ha empeorado dicha ratio al grupo de José Oliu (54,72%, al cierre del pasado mes de junio), aunque al mismo tiempo ha permitido una mejora de la morosidad (4,06% en el mismo periodo antes indicado).

La compra de TSB por parte del Sabadell a mediados de marzo de 2015 supuso el gran salto internacional del grupo presidido por José Oliu después de haber acometido distintas compras de algunas entidades domésticas tras el estallido de la crisis bancaria y económica de los últimos años. La mayor de ellas fue la CAM de Alicante, donde radica su sede social desde octubre de 2017 por la deriva independentista en Cataluña.

Pulso recuperado

El ejercicio de 2018 estuvo marcado para el Sabadell por la migración tecnológica de TSB, que generó graves problemas técnicos, fuga de clientes y un enorme coste económico que mermó por completo el resultado anual de todo el grupo.

Sin embargo, tanto las cuentas como la actividad comercial se ha recuperado en la primera mitad del actual ejercicio. Los nuevos préstamos hipotecarios de TSB han repuntado un 13% en tasa interanual, aunque los nuevos préstamos al consumo reflejan una evolución negativa según esa comparativa. En cambio, en el segundo trimestre se han incrementado un 57% respecto al primer tercio del año.

Los máximos directivos del Sabadell, como su consejero delegado Jaime Guardiola, confían en que la positiva evolución del negocio de TSB se mantenga hasta finales de año, aunque su aportación positiva al beneficio atribuido del grupo aún tarde en producirse durante algunos otros trimestres.

El nuevo plan estratégico de Debbie Crosbie deberá ofrecer algunas pistas sobre esa mayor contribución al beneficio del grupo en los próximos trimestres, aunque todo dependerá de cómo se cierre el Brexit del Reino Unido y la posterior evolución de la economía británica.

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