ANÁLISIS

El inversor internacional, mucho más preocupado por la política que por la economía española

Apoyan un Gobierno que sea capaz de tomar de­ci­siones para aplicar más re­formas

Mario Draghi
Mario Draghi

Inversores in­ter­na­cio­nales con in­tereses en España con­si­deran ur­gente que más pronto que tarde se cons­ti­tuya un Gobierno con el su­fi­ciente apoyo como para tomar las im­por­tantes de­ci­siones que se deben adoptar tanto en el ám­bito po­lí­tico como en el eco­nó­mico. En un cón­clave res­trin­gido en la que se ana­lizó este fin de se­mana la si­tua­ción es­pañola, lo que más les preo­cupa a los di­rec­tivos mun­diales es que no se re­pita la si­tua­ción del úl­timo eje­cu­tivo de Pedro Sánchez, sa­lido como con­se­cuencia de la pre­sen­ta­ción de la mo­ción de cen­sura, que ha tra­tado de go­bernar como si go­zara de una ma­yoría par­la­men­taria que no te­nía, lo que está lle­vando a España a una pa­rá­lisis ins­ti­tu­cio­nal.

No se adoptan decisiones, pese a que muchas de ellas son urgentes, como apuntaba el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, en su última rueda de prensa tras la celebración del consejo de Gobierno del emisor europeo.

Le plantean al futuro Ejecutivo que sepa definir las medidas más urgentes que se necesitan adoptar para abandonar el ‘impasse’ político actual y que no actúen solo pensando en las próximas elecciones. Así lo definía este fin de semana una parte del equipo que asesoró a finales de los años 80 al co presidente del BBV, Pedro de Toledo, para la preparación de los trabajos de fusión del Banco Bilbao con el Vizcaya.

Toledo, seguidor de la evolución del Deutsche Bank, había pedido asesoramiento a su presidente, Alfred Herhaussen, de quien admiraba como había logrado superar todos los obstáculos que se le habían planteado para crecer, para que le recomendara un equipo con el que rediseñar la banca del futuro de nuestro país en el que el BBV, y más tarde con la fusión con Argentaria, ha jugado un papel relevante.

Con el diseño alemán y el equipo interno del que se había rodeado, Toledo reorientó la entidad con vocación industrial hacia un modelo de banca comercial y de particulares que no tenía. Consiguió, en el poco tiempo que estuvo, hacer de la entidad una de las más rentables de la época. Toledo logró ser innovador en los productos.

Ambos presidentes tendrían una muerte trágica a finales de 1989. Herhaussen cayó asesinado el 30 de noviembre por un misil cuya activación se atribuyó a la Fracción del Ejército Rojo, un grupo terrorista de la época. Pedro de Toledo moría 13 días después en Estados Unidos, a donde había acudido para tratarse de una enfermedad irreversible de hígado.

Gran impulsor de la nueva banca comercial española, fue un propulsor decisivo del proceso de fusiones a imagen del modelo protagonizado por su amigo Herhaussen en Alemania. A diferencia de lo que sucedió en aquellos momentos con figuras destacadas del mundo de las finanzas, los actuales patronos del Ibex son conscientes dsoe su pérdida de influencia.

La influencia ahora la ejerce ahora Europa, representada por un conglomerado complejo de empresarios, funcionarios públicos comunitarios y líderes de opinión que vendrían a coincidir en que quieren una España estable sin comunistas en el Gobierno. El vuelco político en el Gobierno de Italia, con la exclusión de la extrema derecha y sin la participación de la extrema izquierda, sería el modelo a seguir en España.

De momento, una solución similar en España, con la participación de un Gobierno PSOE-Ciudadanos, parece imposible. Fuentes de la ejecutiva del partido liderado por Albert Rivera aseguran que cuando han acudido a Moncloa, el presidente no les ha hecho ninguna oferta concreta a partir de la cual se pudiera empezar una negociación. Todo ello sigue provocando una importante incertidumbre en España.

Pero la principal incertidumbre interna que hay que afrontar es la publicación de la sentencia de los políticos catalanes procesados por el intento secesionista de hace dos años previsiblemente en octubre. Las presiones del ámbito socialista y de los partidos independentistas catalanes están orientadas a lograr una sentencia por unanimidad del Tribunal a costa de que se produzca una sentencia suave.

La otra gran incertidumbre que nos afecta es lo que vaya a suceder a partir del día 31 de octubre, fecha en la que el premier británico mantiene como definitiva del abandono de la Unión Europea, lo que podría provocar un caos administrativo, al menos los primeros meses, si previamente no se alcanza un acuerdo entre Londres y Bruselas. El informe interno del Gobierno británico sobre las eventuales consecuencias es demoledor.

Las nuevas consultas que inicia este lunes Felipe VI son el primer paso para tratar de esclarecer la confusión política en la que está sumida España. Si de las mismas se concluyera que nadie cuenta con los apoyos necesarios para formar Gobierno no debería esperarse un día más para convocar las elecciones. Aunque el consenso de los sondeos no ofrece un panorama más claro que el actual.

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