El Ibex 35 apela a la es­ta­bi­lidad po­lí­tica y ad­vierte de los riesgos de par­tidos “extremos”

Cisma en la CEOE por la muy personal y polémica gestión política de Garamendi

Divisiones in­ternas entre cons­truc­toras y ener­gé­ticas ante un apoyo a Sánchez

Antonio Garamendi, CEPYME
Antonio Garamendi, la CEOE le viene grande..

Los em­pre­sa­rios se pro­nun­ciarán este miér­coles 18 sobre la con­ve­niencia de un pacto PSOE-Podemos o si pre­fieren que se re­pitan elec­ciones ge­ne­ra­les. La junta di­rec­tiva de la CEOE ha des­per­tado un gran in­terés entre las em­presas del Ibex por el men­saje que su ya muy po­lé­mico pre­si­dente, Antonio Garamendi, puede tras­ladar a Pedro Sánchez. El Círculo de Empresarios afirmó la pa­sada se­mana que pre­fiere elec­ciones antes que un Gobierno de coa­li­ción con el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

Falta conocer qué dice la gran patronal. El debate en la CEOE es si dar carta blanca a Sánchez para que ceda a las exigencias de Iglesias y que forme Gobierno, o si repetir nuevas elecciones, a sabiendas de que el mapa político apenas va a cambiar y que seguiría sin haber mayoría parlamentaria.

Entre los sectores, las opiniones están enfrentadas. Las constructoras se sienten molestas con la política de obra pública de Sánchez, ya que piensan que apenas si ha movido un dedo por las infraestructuras. Eso sí, consideran que con Iglesias en el Gobierno puede irles peor aún. Las eléctricas, por su parte, estiman que en política energética no lo está haciendo mal del todo. Gasistas y petroleras señalan, en cambio, que los pasos que está dando el Ejecutivo en funciones les perjudica mucho.

Estabilidad política

Al margen de las discrepancias internas, los empresarios han apelado siempre a la estabilidad política para que la economía siga un cauce razonable y que las medidas que adopte el Gobierno de turno tengan el máximo apoyo parlamentario. Un pacto PSOE-Podemos no logra esta tranquilidad que las grandes empresas buscan porque tampoco disponen de la mayoría que se requiere en el Parlamento. Por tanto, necesitan del apoyo de otros partidos, catalogados de “extremistas”, que aportarán más inestabilidad que gobernanza.

A ese clavo ardiendo es al que el presidente del Círculo de Empresarios, John de Zulueta, ha declarado que no quiere agarrarse. De Zulueta ha dicho con una claridad meridiana que “sería mejor” una repetición electoral que contar con un Gobierno que incluya “extremistas”.

“No olvidemos que PSOE y Podemos no tienen mayoría absoluta y hay que buscar pactos adicionales”. “La repetición de elecciones sería mejor. Parece que saldrá más o menos lo mismo, pero puede dar un respiro y, quizá, algunos partidos reconsideren su postura”, ha señalado el presidente del Círculo.

Entre el radicalismo y la calma

La CEOE puede no ser tan radical como el Círculo en sus posturas pues, algunos pesos pesados del Ibex piden cierta dosis de calma, ante la cerrazón que el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, está mostrando para apoyar un gobierno con Pedro Sánchez. Máxime, también, cuando no está nada claro que unas nuevas elecciones vayan a despejar la situación actual.

La última encuesta que acaba de publicar el CIS demuestra que unas nuevas elecciones no van a aclarar apenas nada y que el PSOE consolida su ventaja sobre el PP. Los socialistas lograrían cerca de un 30% de los votos (29,7%); PP, un 11,6%; Ciudadanos, un 7,4%; Podemos, un 6,8% y, Vox, un 3,3%. Es decir, toda la derecha junta lograría un 22,3%, frente a un 36,5% que obtendrían PSOE y Unidas Podemos.

Con estos posibles resultados, los empresarios ven que el mapa político va a cambiar poco en unas nuevas elecciones y lo único que se va a lograr es aplazar aún más que haya Gobierno, en un momento en el que comienzan a aparecer signos serios de una nueva recesión en la Unión Europea. Por otro lado, los riesgos de un Brexit duro pueden agravar las cosas para España en muchos aspectos.

Además, han pasado cuatro meses sin que se haya formado un gobierno “rápido” y “estable”, tal y como el presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Francisco J. Riberas, reclamó en mayo pasado. En este tiempo, se ha producido un intento fallido de investidura y, si cabe, un distanciamiento mayor de Ciudadanos con PSOE.

El victimismo de Sánchez

Por eso, el mensaje que puede lanzar la CEOE resulta esta vez de suma importancia para Pedro Sánchez a la hora de pactar o no con Iglesias. Si La patronal sigue la estela del Círculo de Empresarios, señalando que prefiere una nuevas elecciones, antes que un Gobierno de coalición con Podemos, Sánchez tendrá un arma más para justificar que no le queda otra salida posible y que tiene que ir nuevamente a las urnas.

El victimismo con el que Sánchez puede aparecer tampoco agrada a la clase empresarial, ya que echaría la culpa a la derecha -más concretamente a Ciudadanos- de haber alentado estas nuevas elecciones. Por eso, algunos empresarios dudan si seguir con esta parálisis les perjudica más o les ayuda. Los más críticos consideran que un gobierno cortoplacista -con apoyos de partidos independentistas-, arroja muchas más incertidumbres que esperanzas y, por tanto, es mejor ir a nuevas elecciones.

Por otro lado, el Círculo de Empresarios considera que, aunque la falta de Gobierno y la inestabilidad pasan factura a la economía, las medidas adoptadas por el Ejecutivo de Pedro Sánchez han estado bastante alejadas de las reformas estructurales que se esperaban desde el ámbito empresarial.

Eléctricas y constructoras

El sector eléctrico es el único que, en parte, está contento con la política energética medioambiental que Sánchez ha emprendido en cuanto al desarrollo de las energías renovables se refiere. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que el Gobierno en funciones ha enviado a Bruselas convence a la mayor parte, aunque hay ciertos sectores -como el gasista y el petrolero- que están muy descontentos.

Las constructoras, por su parte, siguen sin ver obra pública y echan en falta un plan nacional de infraestructuras. La nueva política de los alquileres sigue sin detener los precios y los pisos han vuelto a dispararse. La única vía para detener esa escalada alcista será la recesión económica que está en puertas.

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