Las tran­sac­ciones crecen en julio más de lo pre­visto tras el fre­nazo por la Ley Hipotecaria

El repunte de las ventas de casas da un respiro a la apuesta hipotecaria de la banca

Para la banca, es vital que la pro­duc­ción de nuevos prés­tamos su­pere a las amor­ti­za­ciones

Vivienda
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El anuncio de que las ventas de casas subió un 3,8% in­ter­anual en julio ha sido re­co­gido con un alivio nada dis­mu­lado en el sector fi­nan­ciero. Según se des­prende de los datos del Ine, el mer­cado se es­ta­bi­liza, pero está muy lejos del co­mienzo del parón que al­gunos an­ti­ci­paban como con­se­cuencia de la des­ace­le­ra­ción eco­nó­mica en toda Europa. Para el sector fi­nan­ciero es clave que la ac­ti­vidad man­tenga su muy pre­fe­rente ne­gocio hi­po­te­ca­rio.

Para los bancos, es necesario compensar a la mayor velocidad posible el número de hipotecas que se amortizan mes a mes. Hay que mantener activa y creciente una cartera hipotecaria que hoy se ha convertido en una vía de negocio indispensable para captar nuevos clientes muy solventes. En tiempo de estrechamiento creciente de los márgenes por la persistencia de los tipos bajos, la banca necesita potenciar el negocio hipotecario.

En verano, los bancos han seguido compitiendo. Entidades como BBVA, Santander, Bankinter y Openbank han reducido mucho los precios de sus hipotecas fijas. El objetivo no es otro que compartir cada vez más con sus clientes el desplome de los tipos de referencia hipotecarios. La fuerte caída en los mercados de deuda les ha dado margen para reducir tipos fijos hasta niveles que en algunos casos y plazos ya se sitúan por debajo del 2%. Habrá más bajadas.

Sin razones para negar

"Necesitamos que el mercado de vivienda se estabilice, tanto en términos de compraventas como de precios", señalan fuentes financieras que no disimulan su preocupación por algunas de las distintas cifras que han ido apareciendo en los últimos días. Esta misma semana, el Consejo General de Notariado certificaba que la venta de viviendas en julio cayó cerca de un 21%, con ligeras caídas de precios y un descenso del 23% en el número de hipotecas.

¿Hay razones para el pesimismo? Más allá del cruce de distintas cifras que divergen en función de la fuente porque utilizan plazos y baremos distintos, la realidad es que nada apunta a un abrupto cambio de ciclo. "El mercado está soportando razonablemente bien el miedo a la desaceleración, la incertidumbre política y el efecto de la Ley Hipotecaria. No veremos grandes subidas como las de antes, pero tampoco desplomes", señalan fuentes inmobiliarias.

Se mantiene el tipo

De momento, los bancos mantienen el tipo. En junio, con los últimos datos proporcionados por el Ine y en medio de las dudas generadas por el nuevo marco legal, se constituyeron 29.900 hipotecas, un 2,5% menos en tasa anual. Sin embargo, la cifra superó con cierta holgura a las 27.624 que fueron canceladas registralmente en el mismo mes. Por lo tanto, el juego de equilibrios continúa para un sector financiero que no deja de apretar el acelerador en el negocio hipotecario.

Al cierre de la primera mitad del año, el tipo de interés medio de las hipotecas sobre viviendas era del 2,57%, un 3% inferior al del mismo período del año pasado. Quines pronosticaron una subida de los precios tras una Ley Hipotecaria que eleva el coste que recae en la banca han errado el tiro. El sector sigue ajustando sus márgenes para espolear un negocio sencillamente capital. De momento y a pesar de las dudas crecientes, la venta de viviendas sigue sustentando la apuesta.

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