Monitor de Consumo Bancario

El ju­rista eu­ropeo con­si­dera que la fór­mula es com­pleja y poco trans­pa­rente para los usua­rios

IRPH: carnaza para los depredadores, alivio para algunos hipotecados

Aunque el ín­dice está su­jeto a la di­rec­tiva eu­ropea de cláu­sulas abu­sivas solo puede ser de­cla­rado nulo por los tri­bu­nales

Hipotecas
Hipotecas

El ín­dice IRPH pa­rece abo­cado a se­guir pa­re­cido ca­mino pro­cesal que las cláu­sulas suelo pero no el mismo. Más bien, muy di­fe­rente. El Abogado General del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Maciej Szpunar, ha con­si­de­rado que la apli­ca­ción de este valor de re­fe­rencia en las hi­po­tecas es sus­cep­tible de ser eva­luado por los ór­ganos de Justicia que, en su caso, po­drán de­clarar nula su in­clu­sión en el prés­tamo. Pero su opi­nión no es vin­cu­lante y además no es de in­me­diata apli­ca­ción.

El problema con el IRPH (siglas de Índice de Referencia de Préstamos Hipotecarios) comienza por su coste: los clientes vinculados a él siempre acaban pagando más que los del Euribor. En concreto, el sobrecoste se sitúa entre los 250 y los 300 euros, según los datos de las organizaciones de afectados.

Originariamente este indicador existía en tres variantes: IRPH Cajas, IRPH Bancos y CECA, este último correspondiente a las cajas de ahorros. Para calcularlo, las entidades financieras enviaban al Banco de España (BDE) la media aritmética de los intereses de sus hipotecas. El supervisor hacía la media de las cifras de todas las entidades y publicaba el resultado. Así se establecía la cuantía del índice.

Otra de las principales críticas a este sistema es que no se comprobaba la veracidad de los porcentajes proporcionados al BDE por los bancos, por lo que podía ser muy fácilmente falseado. Además, como la media se hacía sin sopesar el muy dispar peso de las entidades en el sector, el resultado bien podía no reflejar en absoluto la realidad del mercado.

Las conclusiones de Szpunar

La problemática en torno al IRPH llegó a Luxemburgo después de que un juzgado de Barcelona decidiera elevar una consulta al TJUE respecto a un pleito de una hipoteca que un particular firmó con Bankia. Paradójicamente, el Abogado General consideró que en este caso concreto el banco "cumplió la exigencia de transparencia", pero sus conclusiones generales sobre el índice suponen un duro revés para los intereses del sector financiero.

Y es que donde sí coincide el jurista del TJUE con el juzgado barcelonés es en la aplicabilidad de la directiva europea sobre cláusulas abusivas. Szpunar señala que si la entidad bancaria no está obligada por una disposición legal a aplicar el índice de referencia en cuestión, sino que lo hace de forma voluntaria, la inclusión de dicho índice en el clausulado del préstamo está sujeto a las disposiciones de la normativa europea.

Éste es el caso del IRPH, cuya vinculación a las hipotecas no es obligatoria en ningún caso. Bankia tenía "la facultad de definir el tipo de interés variable de cualquier otro modo, siempre que resultase claro, concreto y comprensible por el prestatario, y fuera conforme a Derecho", según se extrae del comunicado del TJUE.

Asimismo, el Abogado General recalca que la directiva establece el banco debe facilitar al consumidor una información clara, completa y comprensible que esclarezca el funcionamiento del IRPH, un índice "cuya fórmula matemática de cálculo resulta compleja y poco transparente para un consumidor medio" y cuyo "carácter potencialmente abusivo" le hace "objeto de un control jurisdiccional".

Por consiguiente, el jurista deja en manos de los tribunales españoles la valoración de la abusividad de la inclusión del IRPH en cada caso concreto, abriendo la puerta para que los jueces declaren la nulidad de sus efectos. Estas conclusiones, no obstante, no son vinculantes para la sentencia final del TJUE, que previsiblemente será emitida en los primeros meses de 2020.

Esto implica, paradójicamente, que cada afectado tendrá que acudir a los tribunales, pagarse los costes y quedar en manos, si procede, de organizaciones que muchas veces son auténticos depredadores con la parte más débil de los pleitos.

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