Los ex­pertos creen que hay una opor­tu­nidad de compra aunque la reac­ción se de­mo­rará

Bankia cae a precios de saldo y se convierte en la inversión más apetitosa en Bolsa

El es­ce­nario de tipos im­pide al mer­cado unos re­sul­tados del tercer tri­mestre in­tere­santes

Bankia
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Cuando el 29 de junio Bankia pre­sentó los re­sul­tados del primer se­mes­tre, mu­chos pen­saron que la co­ti­za­ción había to­cado fondo. Los in­ver­sores vol­vieron a vender ac­ciones tras las cuen­tas, en un pro­ceso más re­la­cio­nado con el cas­tigo ge­neral a todo el sector que con las cuentas de la en­ti­dad, que in­cluso su­pe­raron las pre­vi­siones de los ana­lis­tas. Esperaban casi 370 mi­llones de be­ne­fi­cios, que fi­nal­mente cre­cieron hasta los 400 mi­llo­nes. La cues­tión es que no es el valor sino la ines­ta­bi­lidad po­lí­tica, y la ame­naza de Unidas Podemos.

El primer tercio de agosto está siendo un suplicio para el banco participado por el Estado. La acción no ha hecho más que perder pasos hasta unos 1,70 euros que suponen las cotas más bajas de la nueva Bankia. Es decir, del banco resucitado con dinero público y reconvertido a ojos de muchos inversores en una potente historia de reestructuración. Eso fue hasta 2018. Eran otros tiempos en los que el mercado anticipaba una subida de los tipos de interés que amenaza con no llegar en mucho tiempo.

El ingente trabajo del equipo gestor no tiene reflejo en el parqué. Y no porque no esté dejando un buen puñado de muestras de buen hacer. Bankia ha conseguido mantener en el primer semstre el nivel de comisiones y, con todo en contra, el negocio puramente bancario avanzó un 0,3% por la buena marcha de la banca comercial y por el esfuerzo de contencion de costes. Pero el mercado, como está haciendo con todo el sector financiero europea, pone por delante un futuro sin visibilidad a corto y medio plazo.

Para un banco que en 2018 bajó en bolsa un 35%, el desplome añadido del 30% de este año (ningún otro banco del Ibex lo hace peor en 2019) es un gran golpe. No es ya que resulte impensable acometer una nueva privatización por la vía de una oferta de acciones, sino que es muy díficil fijar un punto de partida para intentar la remontada. "No hay referencias en bolsa porque estamos en niveles desconocidos. No es un problema sólo de Bankia, pero ningún inversor quiere ver ahora una acción de bancos", señalan fuentes del mercado.

La entidad se enfrenta a una tormenta perfecta: incertidumbre económica en términos de desaceleración, incertidumbre política en clave nacional con el temor a una coalición PSOE-Unidas Podemos muy latente, tipos de interés quizá más bajos a la vuelta del verano y un plan estratégico de imposible cumplimiento en términos de beneficio. "Han tardado demasiado en reconocer que no podrá cumplir algunos de los objetivos", señalan en un 'broker' nacional que certifica que Bankia ha perdido interés en Bolsa.

Efectivamente, el banco ha esperado hasta la presentación de los resultados de junio para reconocer que con el actual escenario de tipos no se puede llegar a los 1.300 millones de euros de beneficio esperado en 2020. Por el contrario, los analistas ya creen que se situará alrededor de la mitad. Por lo tanto, no puede estar más descontado este pinchazo, también en las valoraciones de los analistas. Estas no han dejado de caer a lo largo de todo el año. De forma muy drástica, además.

"Desde luego que hay una oportunidad de compra a 1,70 euros. Hablamos de un banco que quiere mantener a toda costa su política de dividendos y cuyos resultados hasta junio muestran resistencia a pesar de que el escenario no puede ser más adverso", señala un analista del sector, que no obstante cree que la reacción de Bankia en bolsa se hará esperar. "El sentimiento de mercado no puede ser más negativo. No se pueden descartar más caídas, aunque el recorrido a la baja es ya muy limitado", concreta.

El conjunto de las firmas que siguen Bankia cree que el banco vale 2,23 euros. Es decir, que podría subir más de un 30% desde ahora. Los analistas ya han ajustado mucho sus precios objetivos, que hace un año se situaban en una media de 3,60 euros. Desde niveles de saldo en el parqué (la capitalización bursatil ha caído hasta los 5.250 millones de euros) Bankia intenta parar el golpe ayuda de referencias y con viento de cara para todo el sector.

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