Los re­co­rridos al alza de los pre­cios son ya muy li­mi­tados en un es­ce­nario muy com­plejo

Los inversores en fondos entran tarde y mal en renta fija y bolsa extranjera y se pillan los dedos

El mer­cado ya ha des­con­tado casi to­tal­mente las re­bajas de tipos en Europa y EEUU

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¿Están cam­biando los in­ver­sores es­pañoles sus de­ci­siones de in­ver­sión en el mo­mento menos in­di­cado? Los ex­pertos fi­nan­cieros em­piezan a ad­vertir del pe­ligro que a medio plazo pueden su­poner los mo­vi­mientos que se están pro­du­ciendo en los fondos de in­ver­sión tras un mes de julio que se ha ca­rac­te­ri­zado por una fuerte en­trada de di­nero en fondos de renta fija (hasta 2.447 mi­llones de eu­ros) y de renta va­riable in­ter­na­cio­nal. ¿LLegan de­ma­siado tarde?

Los gestores y inversores españoles, tan poco dados en general a las aventuras, han dejado de lado la bolsa española en los últimos tiempos. La debilidad de los bancos por un lado y la incertidumbre política generada por la no investidura de Pedro Sánchez en julio han aconsejado buscar mejores destinos para el dinero. Pero puede que el momento elegido no sea el mejor. El arranque del mes de agosto está poniendo de manifiesto que los mercados se han puesto muy peligrosos, dentro y fuera de España.

Las cada vez mayores opciones de un 'Brexit' por las bravas y, sobre todo, la subida de tono de la guerra comercial entre Estados Unidos y China han disparado la incertidumbre hasta niveles extraordinarios. Wall Street vivió el lunes su peor día del año con caídas de más del 2% en el S&P 500, mientras que las bolsas europeas claudicaron. Por el camino, los inversores siguen buscando buenos refugios en los que ponerse a salvo: la renta fija de primera calidad y el oro son los favoritos.

Con estas cartas sobre la mesa, ya han entrado casi 5.000 millones de euros en fondos de renta fija en lo que va de año. Los inversores esperan seguir beneficiándose de los futuros recortes de tipos de interés en Europa y Estados Unidos esperados para este año. El problema es que estos descensos ya están muy descontados por el mercado y que el recorrido al alza de los precios de la deuda (inverso a la rentabilidad) es por lo tanto muy limitado ya. Máxime tras los movimientos de esta semana.

A uno y otro lado del Atlántico las rentabilidades se han desplomado. El rendimiento del bono alemán se ha instalado cómodamente más allá del -0,50%, mientras que el español a 10 años ha caído hasta el 0,24% y el americano hasta el 1,74%. Por lo tanto, ya no hay mucho más que ganar para quienes han entrado a última hora en estos activos refugio. Del ataque de miedo general da buena fe el alza del precio del oro hasta los niveles más altos desde el muy lejano 2013.

Más miedo da la apuesta por la bolsa internacional, justo cuando Wall Street flaquea como nunca mientras buena parte de los analistas alimenta la expectativa de una gran corrección que se está haciendo de rogar en el tiempo. "El panorama es muy complicado. Creo que muchos inversores que han entrado tarde en bolsa pueden sufrir mucho a corto y a medio plazo. A veces es mejor esperar y estar en liquidez, porque el riesgo de una caída amplía es ahora muy alto", señalan fuentes bursátiles.

La devaluación del yuan ha sido sólo el último episodio de un movimiento que también está poniendo a las bolsas europeas ante el reto de mantener sus soportes clave a corto plazo, con la volatilidad en niveles sin precedentes desde el pasado mes de enero. Justo antes de este último empujón bajista, los inversores habían colocadoen fondos de bolsa internacional casi 3.000 millones de euros. Muchos esperan que se repitan las elevadas rentabilidades acumuladas hasta ahora. Pero todo pinta que los mercados de acciones lo van a poner muy difícil en lo que queda de 2019.

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