BOLSA

Meliá y NH, demasiado castigo

El nú­mero de ex­tran­jeros que vi­sitan España no deja de cre­cer. En ju­nio, vi­nieron 8,8 mi­llones de tu­ristas in­ter­na­cio­na­les, un 3,2% más que en el mismo mes del año an­te­rior, según los datos pu­bli­cados por el Instituto Nacional de Estadística. No es cosa ba­ladí.

El sector cierra así la primera mitad del año con cerca de 38,2 millones de turistas, lo cual supone un crecimiento del 2,8% en tasa interanual. Un nuevo récord.

Por países de origen, Reino Unido fue de nuevo el principal emisor en el sexto mes del año, con cerca de 2,1 millones de turistas, con un retroceso del 5,3% interanual. En este sentido, la caída de la libra por el temor al Brexit está siendo una pesada carga.

Alemania ocupó el segundo puesto en la lista, con 1,3 millones de llegadas y un crecimiento del 8,4%, mientras que Francia se situó en tercer lugar, con cerca de un millón de turistas y un incremento del 8%.

Estas buenas cifras, sin embargo, se ven empañadas por el temor a que una creciente guerra comercial erosione la economía global y reduzca la demanda, con menos pernoctaciones y menor ocupación. A ello se suma la creciente competencia en algunas áreas del Mediterráneo, como en el caso de Turquía, tras la depreciación de sus monedas. Factores que se está dejando notar de forma preventiva en la cotización de las dos grandes hoteleras españolas. Ambas, paradójicamente, atraviesan por uno de sus peores momentos en Bolsa los últimos años.

Las acciones de NH Hoteles se apuntan una tímida revalorización de algo más del 10% en el año, pero viene de haberse desplomado por debajo de los 4 euros en la recta final de 2018. Ahora, su mayor obsesión es no perder de nuevo la referencia de los 4,2 euros que despertaría algunos fantasmas no tan viejos. Su rentabilidad por dividendo y un precio valor contable casi a la par pueden suponer un interesante atractivo a largo plazo, pero los inversores se lo toman con paciencia.

Por su parte, Meliá pierde ya en el año cerca de un 10%, acentuando así la preocupante tendencia bajista puesta en marcha desde 2017. Entre las casas de análisis no existe temor a un incumplimiento de sus objetivos. Eso supone que el mercado la estaría castigando en exceso y de forma injustificada, descontando un escenario demasiado negativo para el entorno económico mundial. De hecho, muchas de las valoraciones objetivos del grupo se sitúan sobre los 11 euros por acción frente a los 7,4 en los que cotiza en la actualidad.

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