DESDE EL PARQUET

BME, momento clave

Menos de 130 em­presas co­tizan en la ac­tua­lidad en el mer­cado con­tinuo es­pañol, el menor nú­mero de com­pañías desde 2013 cuando el mer­cado vivía los peores años de la cri­sis. Una ex­trema del­gadez del mer­cado que preo­cupa a sus ac­cio­nis­tas, te­niendo en cuenta además que va­rias de las em­presas que co­ti­zan, en pro­ceso de opa, tienen un pie y medio fuera del mer­cado.

El proceso de nuevas incorporaciones se encuentra además completamente estancado. Durante el primer semestre del ejercicio no se realizó ninguna salida a Bolsa en España, más allá de algunas socimis, agravando aún más la evolución descendente de este tipo de operaciones en los dos últimos años.

Los factores externos como la incertidumbre política nacional, el aumento de las tensiones comerciales y el temor a un Brexit duro han tenido un efecto devastador en el ánimo de los empresarios a la hora de pensar en la Bolsa como una posible fuente de financiación.

El temor a la crisis económica está frenando además la llegada de dinero fresco. Los inversores optan cada vez más por mantener sus posiciones de liquidez o buscar otros activos más seguros como la renta fija o metales preciosos. El oro ha alcanzado este mes sus niveles más altos en seis años.

Y las perspectivas para los próximos meses no parecen muy halagüeñas en un mercado muy volátil. Quedan así en el aire las intenciones de salir a Bolsa de compañías como Europastry, fabricante de masas congeladas para pastelería y bollería, prevista en principio para el pasado mes de abril y pospuesta para después del verano a la espera de unas mejores condiciones que no acaban de producirse.

Algo parecido ocurre con Ibecaja, aunque la entidad se ha dado margen hasta finales de 2020 para su imperativo salto al mercado, ya sea incluso sacrificando el precio. Entre las candidatas de la que se hablaba a principios de año parece caerse definitivamente Cepsa, pese a que sus responsables apuntaran en abril que la salida aún era una posibilidad tras el fiasco de la operación el pasado mes de octubre.

También cabe descartar a Tendam, En los mentideros del mercado se ha venido especulando en estos meses con las intenciones de la antigua Cortefiel de dar el salto a la Bolsa, pero la rumorología se ha ido enfriando con la misma rapidez que se han ido desinflando las cotizaciones en el continuo y más teniendo en cuenta que no es un objetivo prioritario del grupo.

Un panorama desolador que viene afectando a la cotización de BME desde mayo del pasado ejercicio cuando entró en una preocupante tendencia bajista. El valor, sin embargo, ha logrado encontrar un sólido soporte sobre los 20 euros por acción desde donde ha iniciado un intenso rebote que le podría ayudar a romper con la dinámica bajista. Para ello, sin embargo, señalan los expertos, será clave su capacidad para superar con solvencia la cota de los 24 euros en las próximas semanas. Un nivel donde encuentra una muy dura resistencia.

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