Monitor de Innovación

Presuntamente, robó tec­no­logía se­creta del gi­gante in­for­má­tico para lle­vár­sela a Uber

Un ingeniero de Google se enfrenta a más de 300 años de cárcel por espionaje

La in­for­ma­ción pre­sun­ta­mente sus­traída co­rres­ponde a avances en el campo de la con­duc­ción au­tó­noma

Google, Facebook y Apple
Google, Facebook y Apple

La pe­lí­cula de es­pías de este ve­rano lo tiene todo: alta tec­no­lo­gía, po­de­rosos gi­gantes em­pre­sa­riales enfrten­tados y un pro­ta­go­nista ta­len­toso y ca­ris­má­tico que cae en des­gra­cia. Y no la en­con­trarán en la car­te­lera del cine más cer­cano, sino en las pá­ginas de los dia­rios de todo el mundo. Conozcamos a la es­tre­lla: Anthony Levandowski, 39 años, ex in­ge­niero de au­to­mo­ción de Waymo, fi­lial de Alphabet (Google), a quien la fis­calía es­ta­dou­ni­dense ha impu­tado por tra­ficar con in­for­ma­ción se­creta tras fi­char por Uber Technologies.

Levandowski, un titán de la ingeniería al que se rifaban los grandes del sector, se enfrenta ahora a una pena máxima de 330 años por cometer 33 delitos relacionados con la sustracción de secretos tecnológicos de conducción autónoma de Waymo. La acusación ha sido presentada por el fiscal federal de San José (California, EEUU), después de que en 2017 Waymo presentara una demanda.

En 2018, Uber intentó finiquitar el caso poniendo 245 millones de dólares sobre la mesa, pero el juez decidió abrir la vía penal al considerar que había indicios suficientes de que se había producido un robo de datos clasificados.

**Investigación criminal **

Se inició, por tanto, una investigación criminal que aún no ha concluido, pero que ya arroja inquietantes sombras sobre el futuro del acusado, un eminente experto en vehículos robóticos que disfrutaba de gran prestigio en el sector. Según el escrito de acusación, Levandowski "robó a sabiendas y, sin la debida autorización, tomó, se llevó, ocultó y, por medio de fraudes, artificios y engaños, obtuvo secretos comerciales pertenecientes a Google".

"Todo el mundo es libre de cambiar de trabajo, pero lo que no podemos hacer es llenarnos los bolsillos al salir por la puerta", ha afirmado el fiscal David Anderson. El acusado trabajó para Google durante nueve años, desde 2007 hasta 2016, momento en que inició su andadura en solitario fundando una 'startup' de camiones autónomos conocida como Otto.

Pocos meses más tarde esta compañía fue adquirida por Uber por casi 700 millones de dólares, aunque la acusación cree que Levandowski ya estaba negociando esta venta en 2015, cuando todavía trabajaba para Google. Esto alimenta las sospechas de que el ingeniero utilizó datos confidenciales de la multinacional para lucrarse, entre los que se encuentran secretos sobre la tecnología de sensores Lidar, clave en la evolución de los coches de conducción autónoma.

La fiscalía afirma que Uber ha aportado su cooperación en las pesquisas, pero no ha confirmado ni desmentido si éstas apuntan a la compañía o su ex CEO, Travis Kalanick.

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