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Ebro Foods, camino por recorrer

El plan es­tra­té­gico di­señado para los tres pró­ximos años pre­tende con­vertir a Ebro Foods en un re­fe­rente mun­dial de la ali­men­ta­ción pre­mium. Un plan es­pe­cí­fico que avanza a un ritmo más in­tenso in­cluso de lo es­pe­rado por el mer­cado.

A finales del pasado mes de julio el grupo inició las negociaciones para vender su negocio de alimentación “bio” a Midsona por cerca de 60 millones de euros. Una transacción que podría culminarse a principios de octubre si todo va bien y se cumplen los plazos previstos. De este modo, la compañía no solo ingresará “cash” sino que además se ahorrará las fuertes inversiones necesarias para alcanzar una posición relevante dentro de esta actividad.

En estos días, Ebro Food ha completado además la adquisición del 100% de Tilda a Hain Celestial. Se trata de una marca premium de arroz de reconocido prestigio internacional, con presencia en diversos países de los cinco continentes, siendo especialmente reconocida y relevante en Reino Unido. Cuenta con dos plantas en Rainham (Reino Unido) y una plantilla de 326 trabajadores. Sus ventas netas en el último año, a junio de 2019, ascendieron a 152,6 millones de libras esterlinas, de las que el 60% se localizan en el país británico.

La valoración de la sociedad, a efectos de la transacción, se eleva a unos 274 millones de euros, considerando el valor total de la compañía antes de cualquier eventual ajuste por deuda y capital circulante.

Esta adquisición permite a Ebro Foods reforzar tanto su portafolio de marcas premium mundiales en el sector del arroz como impulsar su actividad en un mercado como el británico, donde hasta ahora su presencia era testimonial. El carácter internacional de Tilda abre además un amplio abanico de sinergias con el desarrollo con otros productos del grupo.

La implantación de esta nueva estrategia, sin embargo, está teniendo una acogida desigual en el mercado. Los inversores necesitan ver cómo estos cambios se empiezan a notar en sus cuentas y todavía parece demasiado pronto. Todo ello además con el punto de mira en su elevada deuda, por encima de los 800 millones de euros.

Eso explica la tendencia lateral en la que ha entrado el valor en las últimas semanas. En el año apenas acumula una rentabilidad del 6% tras asentar su cotización en una banda entre los 18 y los 19 euros por acción. Conforme vaya avanzando en su nuevo plan estratégico podría esperarse un repunte de nuevo hacia sus máximos del año pasado a cerca de 21 euros, pero para eso, señalan los expertos, todavía falta mucho camino por recorrer.

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