La di­ver­si­fi­ca­ción de los ne­go­cios y la li­quidez las con­vierten en re­fugio in­versor

Las grandes socimi ejercen de estrellas ajenas al ciclo bursátil

Colonial y Merlin bri­llan en el parqué junto a las em­presas más in­ter­na­cio­nales

Colonial
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Entre las dos suman 11.000 mi­llones de euros de valor en bolsa. Una cifra grande, muy grande, que ga­ran­tiza li­quidez in­me­diata. Ademas, Colonial y Merlin Properties aportan a los in­ver­sores un di­vi­dendo ju­goso, que es sólo el com­ple­mento per­fecto de su mayor atrac­tivo bur­sá­til: car­teras in­mo­bi­lia­rias di­ver­si­fi­cadas y de pri­mera ca­lidad per­fectas para poner el di­nero en lugar se­guro en cuando la vo­la­ti­lidad azota de lo lindo en los mer­ca­dos.

Entre las dos suman 11.000 millones de euros de valor en bolsa. Una cifra grande, muy grande, que garantiza liquidez inmediata. Ademas, Colonial y Merlin Properties aportan a los inversores un dividendo jugoso, que es sólo el complemento perfecto de su mayor atractivo bursátil: carteras inmobiliarias diversificadas y de primera calidad perfectas para poner el dinero en lugar seguro en cuando la volatilidad azota de lo lindo en los mercados.

A estas alturas del año, las dos socimi del Ibex 35 están en el 'top ten' por rentabilidad del selectivo. Colonial está muy destacada con una subida del 30% mientras que Merlin se acerca al 20%. Pero lo más significativo es que ambas presumen de máximos del año cuando más bajo el volcán está el mercado español. De momento, el temor a la desaceleración económica no llega a dos empresas que por su actividad podrían ser, siempre en la más pura teoría, de las más afectadas.

"Son muchos los inversores internacionales que no quieren dejar de apostar de una forma u otra por España, que es el país que más crece de la Eurozona. Y para ello es imprescindible tener exposición al inmobiliario. Colonial y Merlin son la apuesta más segura, porque son dos empresas muy consolidadas, con resultados muy poco dados a las sorpresas negativas y están entre las más grandes de Europa por capitalización", señala un gran gestor nacional.

Con estas cartas sobre la mesa, ambas compañías se han convertido en un refugio de primer nivel para los inversores más conservadores. Junto a las empresas más internacionales del Ibex 35 como Cellnex o Ferrovial y, por supuesto, las habituales 'utilities' que hacen valer sus altas y previsibles rentabilidades por dividendo, las dos socimi han conseguido un estatus de estrellas bursátiles apoyadas también en la falta de alternativas en otros sectores muy de capa caída como el bancario.

"Hablamos de compañías con unos portfolios muy potentes y diversificados. Por el contrario, el mercado está penalizando a compañías muy especializadas como Lar (en este caso en centros comerciales), porque consideran que están más expuestas al cambio de ciclo. Con un tamaño muy inferior de unos 625 millones de euros en bolsa, Lar está bajando alrededor de un 7% en lo que va de año. Definitivamente, los inversores están primado la seguridad y la liquidez.

Colonial ya ha superado en bolsa el precio objetivo medio fijado por los analistas, pero en el caso de Merlin (que sube bastante menos en el parqué que su gran competidor) dos terceras partes de las firmas que siguen el valor recomiendan comprar con una valoracion de más de 13 euros que le permitiría batir nuevos máximos históricos. Hasta los 14,5 llega Credit Suisse, uno de los grandes valedores internacionales de la inmobiliaria española.

La firma suiza cree que el ciclo inmobiliario en España será más potente y duradero que en el resto de Europa y valora el portfolio en crecimiento de Merlin y sus altos niveles de ocupación. Un espaldarazo más, sólo el último, para una de las dos grandes socimi nacionales. Ambas vuelan en bolsa mientras el resto del sector sufre con más o menos intensidad los vientos de desaceleración.

Es el caso de las tres grandes promotoras de viviendas (Aedas, Neinor y Metrovacesa), todas ellas en pérdidas en Bolsa, o de Quabit. Sólo Renta Corporación o San José, está última lanzada gracias a la activación de la operación Chamartín, se salvan de la quema. Ninguna de ellas puede persumir ni del tamaño ni las de las carteras de los dos gigantes, convertidos por derecho propio en valores refugio de una bolsa en el estado más defensivo posible.

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