Las en­ti­dades ne­ce­sitan po­ten­ciar el tipo fijo con pre­cios his­tó­ri­ca­mente bajos

La banca espera a los bancos centrales para cuantificar otro gran tijeretazo hipotecario

El úl­timo tercio del año pro­mete una ba­talla sin cuartel por los me­jores clientes del mer­cado

Tipos de interés
Tipos de interés

La con­signa está clara en los cuar­teles ge­ne­rales de la banca es­pañola: "Hay que poner toda la carne en el asador para con­ceder hi­po­tecas a los clientes po­ten­ciales con más sol­vencia del país". Si para ello hay que re­ducir los már­genes a la mí­nima ex­pre­sion, la banca está dis­puesta a apre­tarse el cin­turón hasta ni­veles in­sos­pe­cha­dos. En juego está el ne­gocio de los pró­ximos años y no perder cuota frente a los com­pe­ti­dores que ya han to­mado la de­lan­tera.

La cuantía del tijeretazo que viene dependerá de las próximas reuniones de mediados de septiembre del Banco Central Europeo (BCE) y de la Reserva Federal. En el primer caso en juego están muchas cosas, entre ellas una posible rebaja del tipo de deposito hasta el -0,5%. Y más allá del Atlántico, el presionado presidente de la FED deberá dar pistas potentes sobre si vienen una o dos rebajas de tipos de interés en el horizonte. Sus señales serán decisivas.

"A tipo variable estamos al límite. Ya no damos más de sí después de un verano que a efectos de Euribor ha sido devastador. Queda mantener una oferta muy competitiva con una decena de entidades ofreciendo diferenciales inferiores al 1% sobre el Euribor y poco más. Pero díficilmente puede seguir el sector promoviendo la oferta en este segmento, por más que ahora sea el más atractivo para la mayoría de quienes compran una casa", señalan fuentes del sector.

El Euribor afronta el tramo final del agosto en el -0,36% después de rozar la semana pasada el -0,40%. Un tremendo golpe en la línea de flotación del sector financiero, que cuando acabo febrero aún veía la luz al final del túnel. Entonces, la referencia hipotecaria se situaba en el -0,108%. Lo que ha venido después es un giro tan radical cono inesperado que apunta a nuevos mínimos históricos. Los bancos tendrán que seguir sudando al máximo la camiseta.

Dicho de otra forma, el sector se ve obligado a remar contracorriente y reforzar su oferta de tipos fijos. A favor tiene que el estrechamiento de tipos de interés a medio y largo plazo en Europa le permite ajustar aún más los precios. En contra, que esta remodelación a la baja tiene que ser enorme para que quienes hacen números y se dejan seducir por los costes más bajos de la historia a tipo variable decidan que hay que contratar un tipo fijo en estos momentos.

Para ello, la banca ya ha empezado a tirar la casa por la ventana. Entidadades como MyInvestor, OPenbank, PIbank o Liberbank, que acaba de remodelar su oferta, han tomado la delantera. Pero los demás no van a tardar en reaccionar, porque el riesgo es quedarse fuera de juego. "Creo que de aquí a final de año veremos a cuatro o cinco entidades con tipos fijos por debajo del 2% TAE o muy cerca del 2%. Lo que parecía imposible gana forma", señalan fuentes del sector.

En estos momentos, sólo MyInvestor ha cruzado dicha barrera, pero que otros le sigan es sólo cuestión de tiempo. "Es mejor ajustarse al límite que perder buenos clientes. La presion sobre los bancos crece si se tiene en cuenta que con la nueva Ley Hipotecaria es más fácil y barato que antes subrogarse un préstamo. Por lo tanto, la batalla está servida en todos los frentes", señalan fuentes del sector. Por lo tanto, no basta con una oferta completa y buena.

Los potenciales firmantes de un préstamo hipotecario están en mejores condiciones que nunca para exigir. La banca ha de seguir alimentando un negocio clave para mantener sus cuentas de resultados ahora que los márgenes chirrían más que nunca. Y cada vez tienen menos atajos. Bajar los precios, mucho más de lo presupuestado, es la única fórmula para seguir saliendo bien en la foto. Que el tajo a corto plazo sea más o menos grandes dependerá de los bancos centrales.

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