Álvarez-Pallete y Ángel Vilá han in­ver­tido 735.600 euros en la compra de tí­tulos de la com­pañía

Telefónica navega en Bolsa en aguas procelosas pero con altas perspectivas de salir a flote

La ope­ra­dora lleva nueve tri­mes­tres con­se­cu­tivos re­cor­tando deuda y, pese a ello, el valor sigue an­clado

Álvarez-Pallete (Telefónica)
Álvarez-Pallete (Telefónica)

Con una subida de casi el 2% en la aper­tura de la se­mana, Telefónica re­punta en su pro­ce­loso rumbo en bolsa, mucho menos de lo que desea­rían su pre­si­dente, José María Álvarez-Pallete, y el con­se­jero de­le­gado, Ángel Vilá. Con su deuda re­du­cida al um­bral de los 40.000 mi­llones de eu­ros, los in­ver­sores es­quivan el valor en un mo­mento de caída de los mer­ca­dos. Todo lo con­trario que han hecho sus má­ximos eje­cu­ti­vos, que han in­ver­tido de una ta­cada 735.600 eu­ros. El pre­si­dente pri­mero, 598.000 eu­ros, en la compra de 100.000 ac­ciones y, el CEO, 137.600 eu­ros, en la ad­qui­si­ción de 23.000 tí­tu­los.

¿Qué está sucediendo en Telefónica?, se preguntan los pequeños accionistas que tienen invertido parte de sus ahorros en la compañía. Aunque hay varios aspectos que puedan afectar al valor, las casas de análisis consideran que el castigo de este verano en los mercados bursátiles no se corresponde con la realidad financiera de la teleco.

Desde que presentó los resultados del segundo trimestre, la operadora lleva una caída de un 17% -el valor está ahora en los 5,94 euros-. En poco más de un mes, ha pasado de cotizar a unos 7,20 euros a los cerca de seis euros actuales. En las últimas 52 semanas, el precio más alto ha sido de 8,06 euros y el más bajo de 5,86 euros, algo sorprendente para la mayoría de los analistas que siguen la compañía.

Demasiado castigo para el riesgo que presenta

Los dos bancos de inversión Fidentis y Jefferies consideran que el valor en bolsa no refleja el perfil de riesgo y recompensa de la compañía. En Fidentis, estiman que el castigo que está soportando desde julio pasado puede deberse a cuatro factores.

Los resultados de las elecciones en Argentina donde volvió a imponerse el kirchnerismo, las dudas que hay sobre el mercado y la economía alemana con riesgo de recesión, la situación del Brexit y el futuro de su filial británica O2 y la competencia del mercado español, son los cuatro aspectos que, a su juicio, golpean sobre la acción.

Porque, si se analiza a la compañía en sus aspectos económico-financieros, la teleco española no está en situación de riesgo, o no más que sus máximos rivales de Europa. Telefónica ganó 1.787 millones de euros en el primer semestre de este año, lo que supone un crecimiento de un 2,8% hasta junio. Todas las regiones en las que opera (Brasil, Reino Unido, Alemania, Hispanoamérica y España) crecieron orgánicamente en ingresos y el beneficio neto por acción aumentó un 12,4%.

Nueve trimestres recortando deuda

Además, la compañía que preside José María Álvarez-Pallete lleva nueve trimestres consecutivos reduciendo su deuda. A 30 de junio pasado, el endeudamiento se había recortado un 5,7% interanual y se situaba en 40.230 millones de euros. Si se incluyen las operaciones de venta de activos, el recorte adicional sería de unos 1.500 millones de euros y el nivel de deuda bajaría a 38.700 millones.

“Hemos demostrado la consistencia de nuestra estrategia de transformación hacia una compañía tecnológica avalada por la evolución de nuestros resultados”, destacó Álvarez-Pallete el pasado 26 de julio cuando presentó los resultados del primer semestre. “Volvemos a crecer de forma sostenible y rentable. Crecemos en número de accesos, sobre todo en los segmentos de mayor valor, a la vez que aumenta el ingreso medio por cliente (4,4% interanual”.

El máximo ejecutivo añadió que la nueva estrategia de la compañía está dando sus frutos, “apoyada -dijo- en unas redes cada vez más avanzadas que nos permiten aumentar los servicios que ofrecemos a nuestros clientes”.

“Esto se refleja, a su vez, en la mejora del índice de satisfacción de nuestros clientes, haciendo aún más sostenible nuestra estrategia”, insistió. Los ingresos se situaron en 24.121 millones, lo que representa un 0,9% menos en términos reportados, pero un 3,8% más en términos orgánicos. Por su parte, el beneficio bruto antes de amortizaciones (Oibda) se situó en los 8.782 millones de euros.

Una fuerte competencia

Una de las salvedades que Fidentis encuentra en los resultados del segundo trimestre es que los ingresos y el ebitda en España han sido ligeramente más débiles que los obtenidos en el primer trimestre y el cuarto de 2018. En cambio, se espera que se produzca una recuperación en el tercer trimestre.

Otro de los aspectos que, según Jefferis y Fidentis, puede estar afectando a la cotización es la fuerte competencia que se está produciendo en el mercado doméstico. La irrupción que está adquiriendo MásMóvil en el negocio del bajo coste está restando ingresos a la compañía española. Ya no son tres actores: Movistar, Vodafone y Orange los que se disputan el reparto de la tarta, sino que son cuatro y un quinto, Euskaltel, que también cuenta a la hora de restar clientes.

Esta última compañía acaba de lanzar una oferta con tarifa fija y móvil por 19,9 euros. Los nuevos clientes tendrán 500 megas de conexión a internet, con llamadas ilimitadas y 20 gigas, más televisión.

Respecto al fútbol, se considera que las promociones que Movistar ha ofrecido esta temporada son menos agresivas que las de otras campañas cuando competía también con Vodafone. Aun así, todavía es demasiado pronto para conocer el efecto que tendrán las ofertas de Orange y Jazztel y la plataforma de internet MiTele, en la LaLiga y Champions.

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