Gestoras e in­ver­sores de re­fe­rencia agitan el ca­pital con las co­ti­za­ciones en horas muy bajas

Unicaja y Liberbank se aferran a los 1.000 millones de valor bursátil con revuelo accionarial

Pagan un duro precio por la rup­tura en mayo de las ne­go­cia­ciones para una fu­sión

Sede de Unicaja
Sede de Unicaja

Los bancos es­pañoles del mer­cado con­tinuo atra­viesan un au­tén­tico cal­vario en bolsa desde que en mayo pu­sieron fin a las ne­go­cia­ciones para una fu­sión. Unicaja, seña­lada por los in­ver­sores como la gran per­de­dora, ha pro­bado el sabor amargo y con­tinuo de los mí­nimos his­tó­ri­cos. Liberbank, pre­sun­ta­mente menos afec­tada, tam­bién está pa­gando el precio de un en­torno de un es­ce­nario sec­to­rial que el mer­cado en­tiende como muy poco pro­picio para una ope­ra­ción cor­po­ra­tiva.

Desde la ruptura de las conversaciones, el mercado juega a que sólo es cuestión de tiempo que ambas entidades vuelvan a la arena de las fusiones. O juntos, como gran parte de los analistas espera, o por separado. Y para ello ambas entidades están poniéndolo todo en el empeño en no perder de vista el listón de los 1.000 millones de euros de valor en bolsa en el caso de Unicaja y en no alejarse demasiado del mismo en el caso de Liberbank. Cuestión de tamaño y de defender valoraciones de cuatro dígitos.

En cualquier caso, las diferencias de capitalización entre uno y otro apenas superan los 100 millones de euros, una horquilla que no deshace el nudo gordiano respecto a la tan difícil ecuación de canje que hizo encallar las negociaciones. "Ahora todo es más difícil porque las valoraciones de los dos se han desplomado. Los dos bancos son ahora de media un 35% más pequeños en el parqué. Y eso resta atractivo a una potencial operación corporativa a corto y medio plazo", señalan fuentes del mercado.

Máxime teniendo en cuenta el escenario de tipos de interés que está poniendo a todo el sector financiero boca abajo y que cualquier anuncio de fusión penalizaría sensiblemente a quien lidere la operacion. Este mes, el consejero delegado de Liberbank, Manuel Menéndez, ha asegurado después de anunciar que el banco ganó un 14% menos en el primer semestre que el banco sigue abierto a procesos de consolidación siempre y cuando generen valor al accionista.

"Estamos viendo como cada vez se habla menos de consolidación europea. Es muy difícil vender operaciones de concentración en un escenario de ingresos y de beneficios a la baja. Y en este sentido Unicaja y Liberbank han perdido mucho 'sex appeal'. ¿Por qué deberían ponerse de acuerdo ahora cuando hace un año la situación era mucho menos preocupante y aun se esperaban subidas de tipos a finales de este año. Todo es mas difícil ahora", señalan fuentes financieras.

Otra cosa distinta es que las valoraciones actuales sean razonables. Hay analistas como los de Jefferies que incluso en los últimos días han dado a Unicaja un potencial alcista del 90%. Un auténtico oasis en un mar de rebajas continuas de recomendaciones para la banca española. Nadie llega tan alto como la firma anglosajona, pero en general sí hay acuerdo en que los precios de los dos bancos están muy por debajo de sus posibilidades. Algunos movimientos accionariales lo demuestran.

Por ejemplo, que la gestora de Banco Santander haya alcanzado ya el 5% de Unicaja en plena cuesta abajo de la cotización. O que Norges Bank haya subido su apuesta por Liberbank hasta el 3,13%, o hasta el 13,6% en el caso de Oceanwood. Movimientos que son tomas de posición a medio y largo plazo con las operaciones corporativas en lontananza. Porque de momento, y más allá de movimientos especulativos puntuales, toca paciencia.

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