ANÁLISIS

La 'gota fría' política amenaza la estabilidad económica

Los po­li­ticos nor­te­ame­ri­ca­nos, bri­tá­nicos e ita­lianos suman puntos en el dis­pa­rate uni­versal

Donald Trump
Donald Trump

Una ola de dis­pa­rates pro­ta­go­ni­zados por los di­ri­gentes po­lí­ticos de EEUU, el Reino Unido y los po­pu­listas ita­lia­nos, junto al de­sá­nimo eu­ropeo que flo­rece en la República Federal de Alemania, pone en pe­ligro el acep­table es­tado de las eco­no­mías de la Unión Europea y la be­ne­vo­lente pa­ciencia de una buena ma­yoría de sus ciu­da­da­nos. También aquí hay mues­tras de irres­pon­sa­bi­li­dad. ¿Qué fue de aquel par­tido, Ciudadanos, de Garicano y Valls, es­con­dido ahora de­trás de VOX?

Crece la Deuda Pública para aliviar el déficit de la Seguridad Social mientras nuestros “conservadores” del tripartito no tienen mejor idea que una propuesta de bajada de impuestos.

Desconfianza alemana por la irresponsabilidad de otros dirigentes de la UE que a pesar de las amenazas se dedican a incrementar su deuda pública esperando que los contribuyentes alemanes paguen la factura.

Escepticismo alemán también alimentado por una política monetaria expansiva del Banco Central Europeo que castiga a sus empedernidos ahorradores.

Los nuevos dirigentes españoles del tripartito parece que parten de aquel paradigma, la “supply side revolution” propuesta por economistas ultraliberales, anti-keynesianos y especuladores financieros. El primer ejemplo práctico fue la supresión del impuesto sobre las ganancias del capital; el contribuyente liberado sabe hacer con su dinero una utilización más rentable del estado recaudador.

Resulta ahora que en el curso de las primarias estadounidenses del partido demócrata prudentes izquierdistas como Elizabeth Warren le ganan al más moderado Joe Biden defendiendo una sanidad universal y el perdón para las deudas de los universitarios. El paradigma de aquella revolución conservadora está en el origen de la burbuja financiera. Tuvo entonces que volverse a políticas keynesianas para impedir una crisis real de la economía comprando activos financieros financiados por los contribuyentes vía Banco Central.

Los activos financieros sostuvieron sus cotizaciones. Incluso alcanzaron records. Sin embargo, las últimas generaciones de jóvenes americanos y europeos encuentran grandes dificultades para conseguir un buen empleo y no digamos para comprarse una vivienda.

La economía mundial marchaba más rápida, como afirma Rana Foroohar, cuando los consumidores representan por lo menos el 70% del PIB. “Ha sido necesario, insiste Foroohar, utilizar billones de dólares generados por una política monetaria no convencional para cocinar un pequeño incremento salarial… pero están pendientes unos impuestos más altos para los más ricos, porque aunque el precio de las acciones baje es más posible que el crecimiento de la economía real resulte más vivo y sostenible”.

El presidente en funciones y muchos políticos, incluidos los periféricos, sindicalistas y empresarios, han podido y debido discutir en sus encuentros como articular un entendimiento entre quienes priorizan el interés público. Unas nuevas elecciones no son una tragedia pero sí pueden dejarnos donde estamos.

¿La imagen del nuevo Ayuntamiento y la nueva Comunidad de Madrid proyectada a escala nacional no da que pensar?. Reflexionemos.

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