BOLSA

Pescanova, giro estratégico

Desde su di­vi­sión en dos so­cie­dades en 2015, para im­pulsar el ne­go­cio, la “vieja” Pescanova se ha que­dado como una mera so­ciedad de car­tera en manos de mi­no­ri­ta­rios cuyo prin­cipal ac­tivo es una par­ti­ci­pa­ción del 1,65% en la Nueva Pescanova.

Para paliar esta merma, el consejo de administración ha aprobado un plan estratégico con el fin de impulsar su actividad comercial con el punto de mira en Sudamérica. Con este objetivo, y tras cerrar acuerdos con socios locales, la compañía ha comenzado a crear una infraestructura de distribución en Bolivia destinada a comercializar productos del mar y otros productos de alimentación.

Esta maniobra permitirá dotar de nuevo de contenido a la sociedad con una actividad propia en la que cuenta con un alto conocimiento y con posibilidad de poder desarrollar nuevas fases de crecimiento y expansión a otros países.

Su dependencia actual le ha llevado a cerrar su primer semestre fiscal, de diciembre a marzo, con unas pérdidas de 99.000 euros, un 24% superiores a los números rojos de 80.000 euros contabilizados un año antes. En este período, la compañía ha multiplicado casi por dos sus provisiones, hasta los 29,9 millones de euros para cubrir los posibles riesgos penales e imputaciones debido a los líos judiciales en los que se encuentra inmersa la Vieja Pescanova como consecuencia de la situación concursal en la que se ha visto envuelta recientemente.

El mercado ha recibido con moderado optimismo el nuevo plan estratégico de la compañía, generando una intensa volatilidad en su cotización. De momento, sus acciones se mueven por encima de los 0,5 euros tras recuperar cerca de un 11% de su cotización en Bolsa en estos días, reduciendo el balance negativo anual por debajo del 10%. Su perfil técnico, en cualquier caso, seguirá siendo extremadamente delicado mientras no supere la barrera de los 0,8 euros, mejore su volumen de actividad y reduzca su volatilidad.

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