Muchas de ellas uti­lizan an la pla­ta­forma del MARF de BME.

Las grandes del Ibex-35 aprovechan los tipos negativos para convertir deuda

17 em­presas tienen emi­siones de pa­garés con in­tereses que os­cilan entre el -0,1% y el -0,56%.

Ibex 35
Ibex 35

Los tipos de in­terés en todo el mundo han hecho saltar por los aires los es­quemas que te­níamos pre­con­ce­bidos años atrás. Nunca se había plan­teado pagar por prestar di­nero con los 13,8 mi­llones que hay de deuda pú­blica en todo el pla­neta. En este con­texto, mu­chas com­pañías y en­ti­dades ban­ca­rias evitan emitir bonos de largo plazo con ren­di­mientos ne­ga­tivos op­tando por pa­ga­rés: ins­tru­mentos de deuda a muy corto plazo, que les ayuda a agi­lizar sus ba­lan­ces.

Siguiendo este esquema, en la actualidad son 17 empresas españolas que realizan este tipo de emisiones con rentabilidades negativas, tal y como subraya PKF Attest. Un mecanismo que les permite generar liquidez horizontes temporales muy breves a tipos negativos. Es decir, reciben financiación e ingresan los intereses (al estar en negativo). Algo que les resulta muy provechoso teniendo en cuenta el panorama ante el que nos encontramos.

Dentro del mercado español hay muchas que se han subido a este barco entre las que se encuentran Banco Santander, Caixabank, BBVA, Repsol, ACS, Naturgy, Ferrovial, Iberdrola, Abertis, Telefónica, Amadeus, Colonial o Cellnex. Todas ellas, están logrando que los inversores les paguen por prestarles dinero.

Aunque es una herramienta de corto plazo, sienta un cierto precedente dentro del entramado empresarial. Es una forma de reconvertir su deuda aprovechándose de los tipos negativos. Las cifras de la consultora detallas que los intereses a los que emiten, dependiendo del plazo y la compañía, se mueven en torno al -0,10% y el -0,56%. Los plazos más cortos son los que tienen unas rentabilidades más negativas. La regulación vigente permite que se emitan en este tipo de programas hasta 68.900 millones de euros. Con todo, la realidad es que los emisores, a sabiendas de que la situación es atípica, establecen ciertos mecanismos cuando el rendimiento negativo del pagaré no es positivo.

Santander por delante

En España, Santander es la entidad más destacada y la que más ha sacado partido de los tipos negativos con 15.000 millones. BBVA sería la siguiente (10.000 millones), seguida de Endesa (3.000 millones), Caixabank (2.000 millones), Repsol (2.000 millones), Telefónica (2.000 millones), Red Eléctrica (1.000 millones), y Ferrovial (1.000 millones).

A este respecto hay que señalar que los programas de pagarés del mercado regulado de renta fija de BME, bajo la plataforma MARF ha proporcionado un éxito rotundo. Los resultados así lo atestiguan, con 45 emisores y un saldo vivo de casi 800 millones de euros. De estas cantidades, El Corte Inglés consigue 380 millones con rentabilidades bajo mínimos.

Comprar en negativo

La duda que se nos plantea es por qué hay inversores que optan por pagar intereses por financiar a una compañía. Hay varias razones. La primera, las expectativas de que suban de precio.

Hay inversores que compran deuda con rentabilidad negativa esperando que esa rentabilidad baje aún más y, por lo tanto, el precio de los bonos suba. Hay un mercado secundario en el que se pueden negociar títulos de renta fija. Es decir, para recuperar mi dinero, no hay por qué esperarse a la fecha de vencimiento. Se pueden vender en el mercado antes de esa fecha, siempre y cuando alguien me los quiera comprar.

Por otra parte, la importancia de la rentabilidad real. Tendemos a fijarnos exclusivamente en el tipo de interés que obtenemos de una inversión, sin tener en cuenta la inflación. Puede darse el caso de que en una economía haya deflación o esperemos que la pueda haber en el futuro. Si yo me comprase un bono que cotiza con rentabilidad negativa, pero superior al IPC, estaría aumentando mi poder adquisitivo.

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